• Lunes 22 de enero de 2018


Evitemos la obesidad con buenos hábitos alimenticios

Evitemos la obesidad con buenos hábitos alimenticios

Una nota de la Dirección General de Divulgación de la Ciencia UNAM

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Décadas atrás se consideraba que estar “gordito” era sinónimo de salud y felicidad. Sin embargo, hoy sabemos que la obesidad genera depresión, diabetes, hipertensión y puede contribuir a la mortalidad. Así, ese bocadito de más al final de la comida no es tan inofensivo como pensamos. Evitar el sedentarismo, hacer ejercicio y una alimentación adecuada puede ayudarnos a erradicar los kilos de más en el país.

Tres de las causas principales de las obesidad son: comer demasiado, llevar una alimentación inadecuada y no hacer ejercicio. Este padecimiento es el principal problema de salud pública en nuestro país y contribuye a la aparición de enfermedades como la diabetes, la hipertensión arterial o incluso el cáncer.

De acuerdo con la doctora María del Carmen Sánchez Mora, de la Dirección General de Divulgación de la Ciencia (DGDC) de la UNAM, esta problemática tiene que enfocarse desde distintos ángulos. Uno de ellos es el educativo, es decir, enseñarle a la población qué alimentos hacen daño y por qué; otro consiste en darle alternativas para poder adquirir alimentos saludables a precios accesibles, como sustitutos de aquellos que compran por ser más baratos o porque no son perecederos.

El aumento en el consumo de comida chatarra, es decir, de aquellos alimentos ricos en grasas, azúcares y sal, como las pizzas, las botanas y los refrescos azucarados, entre otros, es parte de esta problemática de salud, ya que este tipo de alimentación se ha convertido en un símbolo de estatus para quien los consume.

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Asimismo, la obesidad en nuestro país está relacionada con los cambios en la dinámica social y familiar, ya que anteriormente las familias comían alimentos preparados en casa, en un ambiente tranquilo y todos juntos a una misma hora. En la actualidad esto se ha perdido y hoy es más común comer en la calle alimentos que generalmente aportan demasiadas calorías y pocos nutrimientos.

“Si los padres trabajan todo el día es probable que no tengan tiempo para ocuparse de lo que sus hijos comen. La soledad que experimentan los niños y jóvenes los hace pasar por etapas de decaimiento físico y emocional. La depresión puede llevarlos a refugiarse en la comida y a no realizar actividades físicas”, explicó.

La obesidad puede erradicarse si se consolidan los buenos hábitos alimenticios desde la infancia. No sólo está relacionada con la alimentación, se tiene que estudiar más a fondo cuál es su origen, ya que existen factores como la discriminación y el querer pertenecer a un estatus social, que son partícipes de la epidemia que estamos viviendo.

Alimentos tradicionales. Su consumo evitaría el aumento de obesidad en México.

Estados Unidos promovió un exceso en la producción de maíz durante la posguerra, con el fin de tener alimento suficiente para toda su población. Esta sobreproducción trajo como consecuencia subproductos como el jarabe de maíz y el surgimiento de alimentos envasados y procesados, que en ese momento fueron vistos como símbolo de la modernidad.

Añadir mucha azúcar, grasa de baja calidad y endulzantes generó que gran parte de esa población empezara a subir de peso y se detectaran muchos casos de obesidad en Estados Unidos en los años 70, situación que en ese momento aún no se veía aquí, explicó la doctora Carmen Sánchez.

Esta cultura alimentaria fue adoptándose en México, al grado que se han dejado de consumir alimentos que forman parte de nuestra tradición culinaria y se ha priorizado el consumo de alimentos procesados, precocidos o congelados.

 

Problema de salud pública

 

Jóvenes y obesidad. Cuando los adolescentes se vuelven más independientes, tienen poder adquisitivo y cuentan con dinero propio, adquieren patrones de alimentación más acordes a las demandas sociales.

 

 

Evitar consumo de comida chatarra. Los propios padres inician a los hijos en el consumo de comida chatarra, por su bajo costo, la rapidez de su preparación o porque creen que es buena, sabrosa y otorga prestigio social.

 

 

 

Gastos que pueden prevenirse. 7% del presupuesto destinado a salud es el que nuestro país gasta cada año para atender la obesidad, Estados Unidos (segundo país con más obesidad en el mundo) invierte 9%.

 

En este post podrás conocer conejos útiles y sencillos de aplicar en tu vida cotidiana para reducir y evitar la obesidad  Fundación UNAM.

 

Fuente| DGDC UNAM

La Fundación es una organización establecida en favor de las causas y objetivos de la Universidad Nacional Autónoma de México y para fortalecer su imagen como nuestra Máxima Casa de Estudios, tanto en México como en el extranjero.

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