• Lunes 23 de julio de 2018


Fulminados por rayos

Fulminados por rayos

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El 7 de septiembre de 2001, unos muchachos que entrenaban en un campo de fútbol en Morelia, Michoacán, corrieron hacia un árbol en cuanto se desató una tormenta. Seis murieron y otros cuatro sufrieron lesiones al recibir el impacto de un rayo. 10 años después, la prensa difundió el caso de tres niñas de la comunidad de San Juan Chamula, Chiapas, quienes perdieron la vida cuando se protegían de un aguacero debajo de un árbol de cerezo.

“Estos eventos trágicos confirman que la falta de conocimiento lleva a las personas a correr a los lugares equivocados durante las tormentas eléctricas”, expresa Beata Kucienska, investigadora del Centro de Ciencias de la Atmósfera de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).

La Organización Mundial de la Salud ubica a México en el primer lugar en muertes por rayos, con alrededor de 223 decesos por año. Por su parte, la Asociación Nacional de Normalización y Certificación del Sector Eléctrico (ANCE) indica que entre 2005 y 2011, el fenómeno natural dejó más de 12,000 heridos. Como parte de sus actividades de divulgación de la ciencia, la doctora Kucienska informa a la población acerca de las medidas de seguridad que debe seguir al presentarse las tormentas eléctricas.

Destaca evitar la cercanía a los objetos altos y afilados como árboles, postes o antenas; suspender las actividades en el agua, debido a que este recurso es un buen conductor de corriente eléctrica. Si un rayo cae en una alberca va a electrocutar a todos los que estén adentro. Las montañas, en especial las áreas cercanas a la cima, son sitios de riesgo. Un buen refugio es una casa bien construida o un automóvil con puertas y ventanas cerradas.

Los rayos también ganan víctimas dentro de una casa, a través de las instalaciones eléctricas y de las tuberías. La recomendación es desconectar los aparatos eléctricos, suspender el uso del teléfono alámbrico y no bañarse ni lavarse las manos.

La especialista de la UNAM señala que el grupo más vulnerable en México son niños y jóvenes de10 a19 años, según datos de un estudio de Graciela Raga y Myriam de la Parra enviado a un revista especializada en 2011, en el que las investigadoras analizaron las muertes registradas en el Sistema Nacional de Información en Salud entre 1979 y 2008. El porcentaje de niños fallecidos es cinco veces mayor que el de las niñas.

“Creemos que esta diferencia podría deberse a que los niños se incorporan a las actividades del campo a partir de los 10 años; y en las ciudades, los infantes y jóvenes acuden con frecuencia a parques y campos deportivos. Estos espacios abiertos son muy peligrosos durante las tormentas eléctricas”, advierte.

 

Tormentas eléctricas

En este momento están ocurriendo cerca de 1800 tormentas eléctricas en la Tierra. Por lo general tienen lugar en la misma zona en donde hay lluvia intensa. Sin embargo, al analizar la distribución de los rayos en territorio mexicano, la doctora Beata Kucienska identificó que en el Golfo de Tehuantepec, las descargas no están correlacionadas con la precipitación, ya que su variabilidad mensual es contraria a la de la lluvia.

Otro dato fuera de lo común es la abundancia de tormentas eléctricas en la zona costera del Océano Pacífico. “Normalmente, en el mar se observan menos rayos que en la tierra, pero en esta parte de la costa mexicana detectamos una gran cantidad de rayos. Estamos estudiando los factores que podrían influir en este fenómeno.”

Una aportación de Kucienska, Graciela Raga y otros estudiosos de la dinámica de las nubes  es la creación de mapas de descargas eléctricas en México, que pueden consultarse en la página de Internet del Atlas Climático Digital del Centro de Ciencias de la Atmósfera (http://atlasclimatico.unam.mx/atlas/DescargasElectricas/).

Estos documentos integran la información de registros de la Red Mundial de Localización de Rayos (WWLLN, por sus siglas en inglés), compuesta por 40 detectores ubicados en diferentes naciones; uno de ellos es el detector instalado en la UNAM, el único en todo el país.

Lo peor que uno puede hacer durante una tormenta eléctrica es refugiarse debajo de un árbol

El posible mecanismo de la electrificación de las nubes más aceptado en la comunidad científica, es el que se origina de las colisiones entre las partículas de granizo y los cristales de hielo en presencia de las gotitas sobre-enfriadas.

1) Se produce la guía escalonada, un canal de aire por donde bajan las cargas negativas, derivadas de las colisiones, hacia la superficie.

2) Este canal de aire, invisible a los ojos humanos, es un conductor de corriente.

3) A medida que se acerca a la tierra, aumenta la acumulación de cargas positivas en la superficie y se forma una chispa, que se propaga del espacio terrestre hacia el canal creándose un camino por el cual fluyen las cargas.

4) La temperatura de la descarga luminosa es mayor que en la superficie del Sol. La alta temperatura causa el aumento de la presión del canal, lo que resulta en el fenómeno acústico denominado trueno.

Las descargas eléctricas producen rayos X y rayos gamma, además de positrones, la antimateria de los electrones.

Alrededor del 80% de los rayos son descargas que ocurren entre nubes o dentro de éstas. El 20% restante son las descargas nube-tierra.

Las tormentas eléctricas son el origen del 60% de las fallas en el sector eléctrico en México.

 

Fuente | UNAMirada a la ciencia | Doctora Beata Kucienska | Centro de Ciencias de la Atmósfera

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