• Viernes 22 de septiembre de 2017


Crisol de sueños y esperanzas

Crisol de sueños y esperanzas

Un texto del Alejandro Salcedo, director de la FES Acatlán

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La Universidad Nacional Autónoma de México es el proyecto científico y cultural más importante de nuestro país. La historia de la Universidad conjuga dos aspectos fundamentales: su participación histórica en la conformación del Estado-Nación mexicano; y por otra parte, la innovación que continuamente está desarrollándose en la Universidad en atención a las necesidades sociales del país.

La UNAM genera un importante concepto de pertenencia entre todos sus miembros. Quien pasa por la Universidad adquiere una identidad para siempre y esta identidad está ligada a los grandes valores universitarios; éstos configuran la parte ética y el sentido social en la formación de sus egresados.

Fue en 1974, en la planta baja de Rectoría, la entonces Administración Escolar, donde yo tramité mi título profesional de Licenciado en Filosofía. Mi título está firmado por el Dr. Guillermo Soberón. Realicé mis estudios en un plan incorporado a la UNAM. Posteriormente tuve la oportunidad y el privilegio de estudiar en la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM, que es un gran referente del pensamiento humanista, no sólo a nivel nacional, sino internacional. En la maestría tuve el honor de tener como maestros a los doctores Ramón Xirau, Ricardo Guerra, Adolfo Sánchez Vázquez y Juliana González, entre otros; algunos maestros me orientaron en relación con la vocación por la docencia, como Jesús Aguirre Cárdenas, Profesor Emérito de la UNAM, quien impartía el curso de Práctica Docente Dirigida.

Posteriormente estudié el doctorado en la misma Facultad, lo cual me permitió entrar en contacto con otros grandes maestros, como el Dr. Luis Villoro, quien fue mi Presidente de Jurado. También tuve la posibilidad de interlocución con relevantes investigadores como León Olivé, Mauricio Beuchot, Raúl Alcalá y Ambrosio Velasco. Con la orientación de este último tuve la oportunidad de realizar una investigación sobre multiculturalismo y el conflicto de tradiciones políticas en México, la cual me permitió acceder después al Sistema Nacional de Investigadores.

Asimismo, en 1974 ingresé como docente en la Facultad de Psicología de la UNAM; y ese mismo año tuve conocimiento que la Universidad abría un gran proyecto innovador para la descentralización del campus de CU con la creación de nuevas escuelas. En lo que entonces se llamaba El Ejido de Oro, en Naucalpan, se estaba construyendo una escuela de la UNAM, la Escuela Nacional de Estudios Profesionales Acatlán. Ahí me incorporé como docente en el área de Filosofía de la Ciencia y Epistemología; posteriormente concursé por una plaza de carrera y ahí desarrollé mi trayectoria académica.

A 40 años de distancia de la creación de la ENEP Acatlán, de la cual fui profesor fundador en 1975, estoy al frente de la Facultad como Director. Esta entidad ha tenido un gran desarrollo en sus tres funciones sustantivas, como son la docencia, la investigación y la difusión de la cultura. Ahora como Facultad imparte 20 programas de licenciatura; participa en 20 programas de posgrado; y en lo referente a difusión cultural existe un programa muy importante para la comunidad interna y del entorno, a lo cual cabría añadir la enseñanza de idiomas.

La FES Acatlán tiene como objetivo principal la atención a sus alumnos, que son la parte más sensible de la Universidad. Por ello, en el Centro de Orientación Educativa y Servicios Integrales, a nuestros estudiantes se les brinda apoyo en aras de promover su salud integral. Asimismo, se orienta al estudiantado para la obtención de becas. Lo que hace la diferencia en la vida de muchos estudiantes es el apoyo que ellos puedan recibir en torno a este rubro. Y es aquí donde quiero referirme a la tarea de la Fundación UNAM.

La Fundación UNAM apoya con recursos adicionales a las tareas de nuestra Máxima Casa de Estudios. En el caso de Acatlán, el apoyo que nos brinda ha sido un factor muy importante para la parte sensible que ya he señalado, es decir, de nuestros estudiantes. En el ámbito de las becas, destacan las alimentarias, para idiomas y para movilidad estudiantil.

Nuestra Facultad tiene actualmente un proyecto vinculado con FUNAM, consistente en dos centros externos a la Facultad en donde se brindan servicios de enseñanza de idiomas y de capacitación, en los cuales se atiende no solamente a alumnos, sino también a personas de la comunidad externa. También se está trabajando en un proyecto de sustentabilidad, con relación al uso del agua en la Facultad, mediante la construcción de una planta de tratamiento de aguas residuales.

Finalmente quiero mencionar que con la Fundación UNAM hemos colaborado en el proyecto denominado “20-20”, en el cual se revisó el estado de arte de las disciplinas universitarias junto con los Consejos Académicos de Área.

En virtud de lo anterior, considero que apoyar a FUNAM representa también fortalecer a la UNAM y en última instancia al país.

Por: Alejandro Salcedo, director de la FES Acatlán

Fuente | El Universal

 


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