Fundación UNAM

La otra cara de la UNAM. Hoy Guadalupe Ferrer

La Maestra Ferrer es cálida y amable, sus ojos reflejan al hablar la enorme pasión que siente por su trabajo dentro de la UNAM así como el amor que le provoca su alma mater. En esta ocasión la entrevistamos para conocer un poco más sobre su trayectoria dentro de la Universidad.

¿Cómo llegó a la Universidad?

Entré en 1968 a estudiar Periodismo y Comunicación Colectiva (que ahora se llama Ciencias de la Comunicación). Desde entonces, toda mi vida ha estado ligada a la Universidad; comencé a dar clases en 1972 –tenía 22 años y era ayudante de profesor- después me quedé como titular de cátedra por 33 años.

¿Por qué eligió el camino de la docencia?

Ser profesora ha sido una de las tareas más gratas que he tenido en mi vida. El contacto con los estudiantes es muy revitalizador, una oportunidad para estar ligado a la realidad en muchos sentidos.  Siendo aun maestra dirigí el Centro de Investigaciones Documentales de la misma facultad y después trabajé como Directora de la Dirección de Cinematografía y de la Cineteca Nacional. Posteriormente estuve en la dirección de TV UNAM y al salir de ahí consideré que era momento de finalizar mi labor docente.

¿Qué siguió después?

Me integré al Instituto Mexicano de Cinematografía como Directora de Difusión y Distribución. Después tuve la fortuna de regresar a la Universidad en calidad de Directora de Actividades Cinematográficas en la Filmoteca Nacional. A lo largo de mi vida, dentro de los medios de comunicación lo que más me ha apasionado son los documentales. Por ello mi trabajo ha reunido todos los aspectos que laboralmente más me atraen: historia, documentos históricos, cine.

¿En qué consiste su labor en la Filmoteca?

Contamos con cuatro salas de exhibición en el CCU, una sala de exhibición del Museo del Chopo y apoyamos a la Casa del Lago con una programación permanente sobre documental, así como a todas las dependencias universitarias que nos piden consejo sobre asesoría de programación. A las instituciones externas les facilitamos material tanto a nivel nacional como internacional. También colaboramos en ciclos sobre cine nacional que se presentan en México y distintas partes del mundo y también traemos cine de otras partes para presentarlas en nuestras salas.

¿Cómo establecen su programación?

Una de las orientaciones fundamentales es la de estructurar mediante ciclos temáticos la presentación de películas. Ello nos lleva a relacionarnos con instituciones internas y externas de la Universidad. Recientemente hicimos un ciclo sobre cine judicial en conjunto con el Instituto de Investigaciones Jurisprudenciales, con la finalidad de analizar a través del cine problemas de ética en la aplicación de la justicia. También una vez al mes exhibimos la Cátedra UNESCO acerca del uso de las drogas en la juventud. Esto es de modo muy general el modo en el que organizamos nuestra programación, aunque por supuesto siempre puede variar.

¿Qué relación guardan con FICUNAM?

Nosotros administramos FICUNAM, somos la dependencia a través de la cual la Universidad aplica los recursos con los que FICUNAM se apoya. Ellos tienen un perfil muy específico de cine de vanguardia, que es trabajar con películas de autor más que industrial y nosotros respetamos la decisión del Festival.

FICUNAM debe revisarse permanentemente y en efecto es un festival que se va consolidando y seguramente va a crecer más, lo cual demuestra que la Universidad apuesta a las expresiones vanguardistas y a las nuevas propuestas y trata de acercarlas a su comunidad.

La palabra “UNAM”… ¿qué significa para Usted?

Es una institución a la cual hay que defender a toda costa, enaltecer en todos lados. Hay que trabajar por corregir las deficiencias que pueden sucederse. Una institución que uno no puede imaginarse hacerle algo que pudiera traicionar el espíritu que nos ha imbuido. A nivel personal, la oportunidad que me dio la UNAM de incrustarme en el mundo y entenderlo ha sido tan determinante que no me explico mi vida sin ella.

La UNAM ha atravesado por momento difíciles, ha sido y aun es el recipiente de muchos de los problemas de nuestro país, pero también ha aportado soluciones para ellos desde el campo en el cual lo puede hacer.

La UNAM se seguirá enfrentando a conflictos graves y mi deseo es que siempre esté su comunidad, misma que le da una gran fortaleza y es en donde la Universidad se finca para buscar solución a esos problemas. Además una conducción de autoridades cuyo fin principal sea trabajar para la Universidad. Espero que la UNAM busque y encuentre siempre caminos para continuar fortaleciéndose.

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