• Sábado 21 de julio de 2018


La UNAM y la Fundación UNAM en la construcción del país

La UNAM y la Fundación UNAM en la construcción del país

Un texto de Everardo González Padilla, Profesor Titular de la UNAM

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A la pregunta sobre ¿qué opino de la importancia de la UNAM? debo responder que para mí ha sido importantísima por ser mi alma mater  y porque esta institución ha sido extraordinariamente generosa; desde que terminé el primer año de la carrera me incorporó a trabajar como auxiliar de laboratorio y ayudante de profesor, lo que me permitió un ingreso durante la carrera que no podía otorgarme mi familia, emigrada de nuestro pueblo, numerosa y huérfanos de padre. Pero desde luego, las historias personales no son lo importante de la UNAM. Ha sido una institución clave  para el país; de hecho, no podría concebirse el desarrollo de México sin una institución como la UNAM, cuyas aportaciones al país han sido monumentales, y particularmente a partir del periodo posrevolucionario.

Fue el pensamiento y acciones de la UNAM lo que moldeó la modernización del país y le permitió actualizarse al siglo XX. Fue formadora de los cuadros de profesionales que desarrollaron la infraestructura de comunicación, salud, educación, seguridad social, derecho, irrigación y producción de alimentos, economía y cultivo de ciencias y arte. La UNAM ha estado presente en prácticamente todos los ámbitos de la vida del país y lo sigue estando. Cuando uno tiene oportunidad de asistir a eventos de muestras del quehacer universitario, por ejemplo las de investigación, y se presentan las distintas áreas de trabajo, nos percatamos de la enorme gama de actividades que aquí se realizan y la enorme cobertura que tiene en el ámbito académico, cultural y científico, –tanto de las ciencias duras como de las ciencias blandas–, pasando por las áreas de humanidades y de las artes, lo que difícilmente podría conjuntar cualquier otra institución del país. Y es en ese sentido que la UNAM es un reservorio de talento, porque prácticamente en cualquier tema que se piense, la institución cuenta con especialistas que, si bien en ocasiones no tienen toda la información sobre un tema en particular, siempre habrá grupos con la formación que les permita investigar, revisar, analizar la información desde diferentes perspectivas  y finalmente opinar con conocimiento de causa y objetividad, sobre cualquier tema, por complicado que sea, que tenga que ver con lo que ocurre en México y en el mundo. Por ello digo que es una institución clave para la vida nacional y en ello reside en buena medida su importancia. Adicionalmente, esas capacidades se reproducen y crecen con los procesos de formación de recursos humanos, actividad sustantiva de la UNAM.

Por lo que se refiere a las tareas que desempeña la Fundación UNAM, debe reconocerse la importancia de su gestión, porque ayuda a la Máxima Casa de Estudios con sus tareas al contribuir a que jóvenes que requieren de un apoyo económico para no tener que distraer su esfuerzo intelectual en buscarse la pitanza, puedan dedicarse de tiempo completo a desarrollar conocimientos, habilidades, aptitudes, actitudes, y todo lo que se requiere para ser un buen estudiante y futuro profesional. Pero no sólo eso, ya que apoya en el desarrollo de infraestructura académica y científica  y es incansable promotor de la imagen y presencia de la UNAM en las distintas esferas de la sociedad de México y en otros países. En el caso particular de nuestra Facultad de Medicina Veterinaria y Zootecnia, además de ser la más antigua del continente, es la única en América Latina que tiene el reconocimiento y acreditación oficial del organismo más importante del mundo en la materia y debiera incorporar a más y más jóvenes de fuera del DF, como lo hizo durante décadas. Aunque los programas de posgrado cumplen esa función, en la licenciatura cada vez más, las vocaciones de los jóvenes de las grandes metrópolis se centran en la prestación de servicios urbanos, como la atención a mascotas, animales de recreación y, si acaso, a fauna silvestre y zoológicos por efecto de los programas de televisión, pero se alejan de la producción primaria de alimentos y del desarrollo del agro. Considero por ello que la Fundación pudiera participar para contar con mayor apoyo por parte de los gobiernos estatales a fin de propiciar que muchachos de las diversas entidades, de extracción rural, con talento y deseos de estudiar, puedan beneficiarse de lo que la UNAM les puede ofrecer, tengan la experiencia de la gran ciudad e interactúen e intercambien visiones, valores y aspiraciones con los jóvenes básicamente arraigados en el sur de la Ciudad de México.

Otro aspecto a promover con mayor énfasis es el intercambio de alumnos recién graduados y de posgrado con los de otros países. En el mundo actual, donde cada vez hay mayor conectividad, hay que exponer a los jóvenes con talento no sólo al dominio de otros idiomas, pero a otras vivencias y a formas diferentes de hacer y resolver las cosas; pero sobre todo a observar a nuestro país desde otra perspectiva, que es cuando mejor se aquilatan virtudes y defectos. Es una experiencia que sólo viviéndola se puede valorar, y qué bueno que tenemos a la Fundación UNAM para apoyar a los jóvenes estudiosos y brindarles esa oportunidad.

Por: Everardo González Padilla, Profesor Titular de la Facultad de Medicina Veterinaria y Zootecnia.

Fuente | El Universal


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