• Sábado 21 de abril de 2018


Nuevas soluciones para antiguos problemas

Nuevas soluciones para antiguos problemas

Comparte esta nota

Una de las tecnologías más importantes con las que cuenta el ser humano actualmente proviene de miles de años atrás: los sistemas de irrigación. Estos revolucionaron la forma en la que los humanos produjeron sus propios alimentos, permitieron la formación de asentamientos grandes, ampliaron la productividad de la tierra, redujeron la incertidumbre respecto de las producciones anuales de alimentos y modificaron drásticamente las condiciones ecosistémicas donde se aplicaron.

El cambio medioambiental de los espacios donde existen importantes sistemas de irrigación es, en el largo plazo, una de las principales preocupaciones para mantener su sustentabilidad. Tal es el caso de la Región de Irrigación de Shepparton, en la Goulburn Broken Catchment al norte de Victoria, en Australia. En este lugar, un importante espacio de producción de alimentos, fue necesario quitar alrededor del 90% de la vegetación nativa para poner en marcha el sistema de irrigación, lo que alteró la salinidad del suelo en larga escala. Esto es de gran relevancia pues la salinidad es uno de los componentes más importantes para mantener la estabilidad de un ecosistema.

Este sistema de irrigación en la Goulburn Broken Catchment también cuenta con otros problemas que están íntimamente relacionados con este desequilibrio ambiental: los arreglos institucionales para el manejo de este sistema entre el Estado y distintos grupos de usuarios dificultan la generación de acuerdos para el uso del recurso, la modificación del sistema (especialmente en los momentos en los que se necesita más agua para cultivos particularmente valiosos) y la respuesta a problemas que, como el incremento de la salinidad del suelo, requieren el concierto social para ser atacados.

¿Cómo es posible atender estos problemas tan complejos? Según ocho científicos de tres países, liderados por el profesor Marco Janssen de la Universidad del Estado de Arizona, podemos comenzar a atender estas situaciones si pensamos las estructuras políticas, sociales y ambientales que permiten la existencia de estos sistemas de irrigación en términos de redes, donde existe flujo de información o de recursos entre distintos nodos, que pueden ser personas, grupos de usuarios y ecosistemas. Pensar así nos permite usar herramientas conceptuales de la teoría de redes como densidad de conectividad y facilidad de alcance (reachability), que nos permitirían comprender estos antiguos problemas de maneras novedosas, para avanzar a darles solución. Para el caso de la Goulburn Broken Catchment, estos científicos consideran que el problema podría responderse disminuyendo el alto grado de centralidad que tiene el Estado en este sistema de irrigación-red, que impide la generación de acuerdos entre los grupos de usuarios que reclaman distintos grupos de derechos sobre el sistema y el recurso.

 

Referencia:

  • Toward a Network Perspective of the Study of Resilence in Social-Ecological Systems; Janssen, Marco A., et. al.; http://hdl.handle.net/10535/3209
La Fundación es una organización establecida en favor de las causas y objetivos de la Universidad Nacional Autónoma de México y para fortalecer su imagen como nuestra Máxima Casa de Estudios, tanto en México como en el extranjero.

Suscribete al Feed

Suscribete al Feed

¿Quieres comentar?

Dirección: Pennsylvania 203, Nápoles, Benito Juárez, 03810 Ciudad de México, Distrito Federal
Powered by: Layer & Soluciones IM
//jQuery(window).load(function(){ //jQuery('#myModal').modal('show'); //});