• Lunes 22 de enero de 2018


Redes de Maravillas

Redes de Maravillas

Comparte esta nota

Gabriel Cámara nació en el Distrito Federal a finales de los años 20. Nunca fue particularmente brillante en la escuela, más bien lo contrario. Cuando era un adolescente su papá, para evitar que ingresara a una escuela católica (pues él no era creyente) lo llevó con su tío, el poeta Carlos Pellicer, quien lo acercó al rico movimiento cultural de la época: muralistas, escritores, pintores. Pero eso no evitó que Gabriel ingresara a la Preparatoria Jesuita aunque sería uno de sus mejores amigos quien una tarde cambiaría su mundo para siempre al ofrecerle ayuda para estudiar geometría. Así, con un simple cambio de paradigma, al aprender a través de alguien más, Gabriel se acercó a los estudios y no solo terminó la preparatoria, sino que acabó estudiando tanto la Maestría como el Doctorado en Harvard.

 

Permaneció dentro de la Compañía de Jesús y se ordenó sacerdote para después de concluir sus estudios al regresar a México y establecerse en Chihuahua donde comenzó su primer proyecto educativo, en Cerritos de la Cruz, una comunidad muy pobre y olvidada. Su labor docente continuó, siempre en comunidades sumamente desfavorecidas en donde estuvo en contacto directo con el Sistema Nacional de Enseñanza Básica y donde tuvo tiempo de analizarlo a fondo. Con el tiempo abandonaría a la Compañía de Jesús y el sacerdocio para casarse con una Doctora en Historia del Arte, Clara Bargellini.

Así, tras años y años de estar en contacto con los alumnos, conocer sus miedos, sus motivaciones, y su respuesta frente al sistema de enseñanza, Gabriel se dio cuenta de algo: el modelo educativo vigente no funcionaba (sigue sin hacerlo). En una entrevista concedida a Gatopardo afirmó: “El problema educativo es un problema humano. No se trata de dar un escrito o una lección y ya, sino de dar tiempo, y eso es lo que transforma a la gente. Cambia la relación escolar y entonces, cambia la relación humana, se crea un nuevo tipo de ciudadano, uno consciente de que puede darle algo a los demás y aprender de ellos”.

Decidió fundar entonces la Asociación Convivencia Educativa AC, convencido de que la transformación educativa no provendrá jamás de pruebas estandarizadas que no funcionan igual en Nuevo León que en Chiapas y tampoco del plumazo otorgado por un funcionario a miles de kilómetros de la escuela. Y desarrolló un nuevo modelo educativo, mismo que impulsó desde 1996 en comunidades sumamente desfavorecidas y olvidadas por el progreso. Ese modelo se llamó Comunidades de Aprendizaje, que destacaba el diálogo personal entre maestros y alumnos.

El núcleo de todo este torbellino educativo  son las relaciones tutoras: “Yo te doy tutoría a ti, te comparto mi conocimiento y ahora tú tienes ese poder para repartirlo a otro; eso no se paga, eso no se cubre con ningún presupuesto educativo”, afirma Cámara. Pronto, Convivencia Educativa se convertiría en Redes de Tutoría.

Los resultados hablan por sí mismos: desde 2009, 6,092 escuelas desarrollaron redes de tutoría con la finalidad de mejorar sus resultados. La clave: no buscar “pasar el examen” sino desarrollar competencias de aprendizaje autónomo en docentes y estudiantes, teniendo como referente las temáticas de menor dominio en la prueba ENLACE. 3,392 adolescentes egresados de primaria en riesgo de deserción fueron atendidos bajo este enfoque. De ellos, el 85% se convenció de continuar con la secundaria.

Desde que comenzó, 53,522 padres y madres de familia se han incorporado a las Redes de Tutoría para mejorar el logro educativo tanto de sus hijos como el suyo propio. 475 escuelas han realizado intercambios académicos, entre regiones y estados, como estrategia para mejorar la calidad de la tutoría que brindan y principalmente para incrementar el número de temas que conforman su catálogo.

A raíz de todos los esfuerzos realizados en este extraordinario programa que la propia SEP decidió adoptar en el año de 2009, se realizó un documental que registró con fidelidad los cambios sucedidos en una pequeña comunidad de Zacatecas, llamada “Presa de Maravillas”. Nunca el nombre le vino mejor a un proyecto. “Maravillas” muestra que otro futuro educativo es posible para este país. Nos enseña, de manera emotiva, que los jóvenes de comunidades marginadas no están destinados a emigrar, ni al fracaso o a las labores mal pagadas. Que existen posibilidades y muchas, que hay ganas de aprender y superarse, de ser un solo país, unificado en educación y oportunidades.

Por lo pronto la enorme labor de Gabriel Cámara ha sembrado unas semillas invaluables. Las de un cambio de pensamiento, las de la posibilidad de re pensar el futuro educativo en México. La de educar a jóvenes que quizá el día de mañana llegarán a ser científicos o grandes arquitectos y por supuesto, grandes maestros como el alma que impulsó todo esto.

Para conocer más sobre este proyecto visita

www.redesdetutoria.org

www.documentalmaravillas.com

La Fundación es una organización establecida en favor de las causas y objetivos de la Universidad Nacional Autónoma de México y para fortalecer su imagen como nuestra Máxima Casa de Estudios, tanto en México como en el extranjero.

Suscribete al Feed

¿Quieres comentar?

Dirección: Pennsylvania 203, Nápoles, Benito Juárez, 03810 Ciudad de México, Distrito Federal
Powered by: Layer & Soluciones IM