• Domingo 22 de julio de 2018


La moda en el país de la moda

La moda en el país de la moda

Comparte esta nota

Resulta curioso cómo algunas actividades se asocian directamente a ciertas nacionalidades o países. Por ejemplo, si pensamos en pasta, inmediatamente la mente nos remite a Italia, a pesar de que haya surgido en China propiamente este platillo que ahora se come en cualquier rincón del mundo. Lo mismo pasa con el sushi, que se ha convertido en una mezcolanza de sabores e ingredientes un poco diferentes al platillo original japonés. Con la moda pasa algo similar, pues siempre que pensamos en moda, el país referente sin duda es Francia.

Y es que ha sido en Francia en donde se han generado las tendencias que posteriormente se han transmitido al resto del mundo en todos los ámbitos. Desde la alta costura que para muchos siempre será nada más que hermosos vestidos que veremos en las revistas hasta la moda diaria que usamos sin casi reparar en ella, y en cuyo diseño creativos pasan días y días con años de antelación antes de que nosotros siquiera podamos ver una prenda en un aparador.

Lo interesante es que en Francia la moda es un tema de interés nacional que está  imbuido en el imaginario colectivo casi desde la cuna. Los niños franceses visten diferentes al resto de los niños del mundo, utilizando prendas, combinaciones y tendencias que en otros países serían impensables. Y no es necesariamente una cuestión de dinero o estatus. Es, como mencionamos antes, algo con lo cual nacen y evolucionan. Incluso en Paris, una ciudad donde los espacios residenciales son diminutos, no hay mucho cupo para tener un gran closet. Así, la mitad del año se subsiste con un guardarropa de calor y el resto del año con otro para el frío. Todo bien seleccionado de modo que combine y se vea bien. A diferencia de los Estados Unidos donde el verbo imperativo parece ser “acumular, acumular” aunque no se necesiten las prendas o ni siquiera se usen.

Las más importantes firmas de moda se encuentran en Francia. Marcas icónicas como Chanel o Louis Vuitton provienen del país galo, y su expansión ha sido tal que incluye zapatos, carteras y en algunos casos cosméticos, perfumería e incluso artículos como llaveros, paraguas y bolsos de tela para hacer las compras.

La influencia de la moda en Francia es tan añeja como el propio imperio, pues se tiene noticias que desde 1700 Paris empezó a destacar entre las capitales europeas por los diseños que los reyes y las cortes llevaban, al grado que otros miembros de la realeza europea comenzaron a realizar trajes por encargo de diseñadores franceses.

La alta costura francesa alcanzó el clímax durante el siglo XX con las casas de diseño Worth, Patou y Poiret. Posteriormente la moda sufrió un natural estancamiento debido a las guerras. No sería sino hasta 1947 cuando Christian Dior volvió a poner en el escaparate a los diseñadores franceses, seguido por Chanel, Givenchy, Yves Saint Laurent y ya más recientemente diseñadores de vanguardia cuyas tendencias se han vuelto modelos a seguir, como es el caso de Jean Paul Gaultier.

Y aunque nunca la moda había estado tan globalizada, especialmente con la llegada de marcas mucho más económicas pero que también reflejan las tendencias mundiales, como Zara y H&M, ciertamente cuando de moda se trata, todos los estudiantes de diseño y aspirantes a tener su propia marca siguen girando la mirada hacia la única, Francia.

La Fundación es una organización establecida en favor de las causas y objetivos de la Universidad Nacional Autónoma de México y para fortalecer su imagen como nuestra Máxima Casa de Estudios, tanto en México como en el extranjero.

Suscribete al Feed

¿Quieres comentar?

Dirección: Pennsylvania 203, Nápoles, Benito Juárez, 03810 Ciudad de México, Distrito Federal
Powered by: Layer & Soluciones IM
//jQuery(window).load(function(){ //jQuery('#myModal').modal('show'); //});