• Sábado 21 de abril de 2018


Una vida sin pan

Una vida sin pan

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¿Alguna vez has escuchado el término “celiaquía”? Se utiliza para referirse a una intolerancia en los humanos hacia el gluten, que es el conjunto de proteínas presentes en el trigo, la avena, cebada y centeno, así como los productos derivados de estos cereales. Aproximadamente una en cada 100 personas la presenta en el mundo y muchas viven así, consumiendo productos de trigo, sin saber que la padecen. A estas personas se les conoce como “celiacos”.

Síntomas

Son distintos de acuerdo a la edad.

Niños: suele aparecer diarrea crónica, vómito repetido, distensión abdominal notoria, falta de tono muscular, pérdida de peso, retraso del crecimiento, estatura estancada, resequedad en cabello y piel, descalcificación, inapetencia, mal carácter e irritabilidad, agrava condiciones de dislexia, autismo e hiperactividad.

Adolescentes: dolor abdominal, falta de ánimo y desgano, retraso en el ciclo menstrual, menor talla (comparado con hermanos), estreñimiento, aftas recurrentes, desnutrición, dolor de cabeza constante.

Adultos: osteoporosis, fracturas frecuentes, artritis, diarreas, estreñimiento, desnutrición, abortos espontáneos (en los casos muy severos), hijos recién nacidos con bajo peso, impotencia, infertilidad, pérdida inexplicable de peso, anemia ferropénica, pérdida de cabello, colon irritable, menopausia precoz, astenia, depresión, epilepsia, dolor de cabeza constante, cáncer digestivo.

De acuerdo a la Asociación Celiaca Argentina existen enfermedades asociadas a la celiaquía o autoinmunes, que suelen preceder el diagnóstico de esta intolerancia o manifestarse de forma simultánea, como: dermatitis herpetiforme, síndrome de Down o Defícit Selectivo de IgA. Entre las enfermedades autoinmunes se encuentran: diabetes Tipo I, tiroiditis autoinmunes, Síndrome de Sjögren, artritis reumatoide, psoriasis, vitiligo, alopecia areata, lupus eritematoso sistémico, enfermedad de Addison, entre otras más.

No existe cura para esta condición (pues no se considera una enfermedad) y el único tratamiento que garantiza el bienestar del paciente es el eliminar por completo y en su totalidad la ingesta de gluten en la dieta diaria.

Durante la última década se ha avanzado mucho en este tema y se han hecho grandes descubrimientos acerca del daño que el gluten puede causarle al organismo humano. Existe dentro de la medicina alternativa así como expertos en salud holística una fuerte tendencia a suprimir por completo el gluten de la dieta y sustituirlo por granos enteros y leguminosas, como frijol, amaranto, quinoa, lentejas y maíz, principalmente. Estos alimentos tienen un extraordinario aporte nutricional sin provocar daños al organismo, pues las alergias o intolerancias a cualquiera de ellos son muy poco comunes.

Resulta sorprendente cuántos alimentos y productos que consumimos a diario y de forma cotidiana contienen gluten sin que sean propiamente de trigo. Un ejemplo de ello es la masa con la que los niños juegan o los aderezos industrializados que venden en el súper así como la mostaza o la misma catsup.

Quizá dentro de un siglo los científicos se cuestionen cómo sobrevivimos tantos años comiendo gluten sin sufrir consecuencias más funestas. Quizá para entonces descubran la manera de neutralizar sus efectos. Y quizá también sea hora de comenzar a regular su consumo, aún sin ser celiacos, por nuestra salud y nuestro bienestar.

La Fundación es una organización establecida en favor de las causas y objetivos de la Universidad Nacional Autónoma de México y para fortalecer su imagen como nuestra Máxima Casa de Estudios, tanto en México como en el extranjero.

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