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Fundación UNAM

Zona escolar de CU con gran referencia prehispánica

La zona escolar de Ciudad Universitaria, tiene como elemento central la gran explanada principal conocida como “las Islas” que agrupa a su alrededor los edificios de las principales facultades y escuelas, con gran carga prehispánica.

Además, hay otras dos grandes plazas que son muy conocidas: el área de gobierno y servicios, donde se encuentra rectoría, y el área de ciencias biológicas. Estas tres explanadas hacen referencia a las ciudades prehispánicas que fueron construidas con grandes plazas, terrazas con rampas y escalinatas.

Por ejemplo en la Facultad de Medicina se encuentra una de las obras de Francisco Eppens Herguera, que se montó en 1953 bajo el nombre de “La vida, la muerte, el mestizaje y los cuatro elementos”.

Esta obra representada por una serpiente que se muerde la cola, el símbolo de la eternidad que encierra a toda la composición, junto a una calavera que devora a la mazorca de maíz de la cual se dice, se formó el primer ser humano.

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Los elementos en la parte inferior se encuentran en color azul claro, lo cual representa el agua y los animales acuáticos, hay círculos rojos que son el Chalchihuitl o el Glifo y también está en claro Tláloc, dios de la lluvia.

En las laterales en color azul fuerte se representa al aire y ahí hay animales como zopilote águila y mariposa; al centro del mural está representada en la forma de unos senos flácidos, son los senos de Cuatlicue la diosa madre, quien están exhausta de amamantar a los dioses y a la humanidad.

Mientras que el fuego está expresado en la parte superior por las llamas de los soles mayas. El centro del mural lo ocupa una gran cabeza de apariencia escultórica constituida por la unión de tres rostros, el de la madre indígena a la izquierda, el del padre español a la derecha y en medio el rostro del hijo mestizo; es decir el México actual, idea muy parecida a la de Rivera en el Estadio Olímpico.

El Mestizaje está sintetizado en la cabeza donde aparecen dos manos extendidas que recuerdan el tremendo collar de Coatlicue. En la palma de la mano al lado correspondiente el rostro de la madre indígena esta una semilla en germinación y en la palma de la otra mano, representando el rostro del padre hispánico, se observa el polen fecundador.

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La creación de esta obra surge en 1953, a petición del arquitecto Roberto Alvarez Espinosa, por lo que Francisco Eppens tiene la idea de crear un mural a la intemperie para la Ciudad Universitaria. El cual sería todo un reto, debido a su curvatura, en una gran fachada que dominaba una plaza de dimensiones espectaculares. Para esta obra se utilizó mosaico de vidrio.

Mientras que el mural “La superación del hombre por medio de la cultura”, en la Facultad de Odontología, tiene la premisa del hombre portador del fuego y su fusión legendaria con la cultura, como símbolo de triunfo y progreso. La cultura que impulsa a este hombre es síntesis del mundo ancestral prehispánico representado por la serpiente, y el legado novohispano presente en la imagen del fraile visible en un segundo plano.

El espacio pictórico se organiza a partir de un eje diagonal formado por las figuras del hombre y del fraile, el cual, junto con la cabeza de la serpiente, genera un impulso dinámico hacia la esquina superior izquierda e imprime al conjunto un efecto de vigoroso movimiento.

Destaca al centro la figura del hombre, con la cabeza abrasada por el fuego de los dioses, provisto de las alas para volar, que fija sin embargo su planta en la tierra por medio de fuertes raíces hundidas en lo profundo. La mano derecha extendida en acción de recibir, la otra cerrada con el puño de la fuerza y la voluntad de lucha.

Lenguas de fuego enmarcan la parte inferior como fondo a la escena y un pedazo de cielo se abre hacia arriba en intensos azules. La naturaleza humana lucha, se esfuerza, sin desprenderse de la tierra donde tiene sus raíces, por medio de un entendimiento siempre en llamas, tratando de elevarse al infinito, hacia arriba, en una nostalgia del cielo y alturas nunca saciada del todo.

Fuente: DGCS, UNAM

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