Fundación UNAM

Con vocación de servicio

Cuando niños, es común imaginar cuál será la profesión a la que nos dedicaremos. Sin embargo, sí algo nos enseña la vida, es que esta es impredecible y  no siempre, las cosas salen de acuerdo al plan. Lo cual, no es del todo malo.

Este es el caso de María José Hernández Aguilar, alumna del tercer semestre de la carrera de Trabajo Social en la UNAM. Y es que, en un principio ella deseaba estudiar Derecho, pero diversas circunstancias la llevaron hasta la Escuela Nacional de Trabajo Social, lugar donde asegura, encontró su verdadera vocación.

“Yo me dije, por algo son las cosas. En mi primer semestre, nos hicieron un examen propedéutico. Ahí venía una pregunta que decía: ¿tú trabajarías con una persona que tuviera alguna discapacidad? Ahí fue cuando me dije, estoy en la carrera correcta

María José reconoce que dicha carrera le ha ayudado a entender a la sociedad de una manera diferente, pues considera que antes su perspectiva era muy limitada.

“En especial cuando ves situaciones de pobreza o de violencia. Normalmente generalizas. Después, ves una sociedad en que ni tan bueno es el bueno, ni tan malo es el malo”.

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Ese pensamiento dice, se ha reflejado en la manera en cómo considera que se debe apoyar a quien lo necesita, objetivo principal del Trabajo Social.

“Ves que ciertos apoyos sólo son paliativos. Pero cuando un apoyo es realmente por algo, es cuando se ve reflejado”.

María José considera que ella es la mejor prueba de esta idea, pues desde el inicio de su carrera ha contado con el apoyo de la Fundación UNAM, a través de una Beca de Manutención.

“Más que una motivación, creo que es un gancho para decir yo puedo, yo sigo. No es tanto por el dinero o el puedo comprar cosas, sino por esforzarse por tener un buen promedio o hacer tareas”.

Y es que asegura, la beca le ha permitido formarse metas mucho más altas.

“Que tú promedio realmente se refleje en una beca, que te digan que con tú promedio la alcanzas es padre. Porque si hoy pude alcanzar ese promedio, pues mañana lo puedo subir y tener más logros. Sí por mi esfuerzo puedo hacer esto, sí me esfuerzo por hacer un poquito más, puedo tener mejores resultados y puedo seguir avanzando”

María José explica que llegar a este punto no ha sido sencillo, pues se trata de una responsabilidad importante no sólo con la escuela sino con ella misma.

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“Se me hace muy injusto tener la beca y gastar el dinero en cosas como cigarros o alcohol. Se me hace algo muy irresponsable. No le veo la misma satisfacción. Es diferente cuando llegas a casa y dices: ya compré la despensa”.

Explica que uno de los rubros en los que más gasta, es el transporte, por lo que afirma, sin el apoyo de su beca, sus estudios no serían posibles.

“Tal vez suene tonto pero estos detalles te hacen ver qué fue con tu esfuerzo. Que no es un trabajo todavía, pero sí es un dinero que tú lo ganas”.

Para esta estudiante de Trabajo Social, el contar con un apoyo de este tipo significa también un compromiso con quienes, a través de sus donativos, hacen posible la existencia de las becas.

 “Gracias porque nos están apoyando muchísimo. Es una ayuda que necesitamos. Tal vez suene mínimo decir: me ayudas con un pasaje, pero conozco a muchas personas que es su pasaje o su comida. Realmente tengo todo en la escuela para seguir mejorando, para seguir creciendo”.

Apoyemos a la UNAM para “hacer posible lo imposible. Súmate.

Fuente: Fundación UNAM

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