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Tenoch Huerta: orgullo Aragonés

Tenoch Huerta Mejía, actor mexicano que interpreta a `Namor` en la nueva película “Black Panther: Wakanda Forever”, estudió la licenciatura en Comunicación y Periodismo en la Facultad de Estudios Superiores Aragón y en entrevista con Gaceta UNAM,

Tenoch Huerta Mejía, actor mexicano que interpreta a `Namor` en la nueva película “Black Panther: Wakanda Forever”, estudió la licenciatura en Comunicación y Periodismo en la Facultad de Estudios Superiores Aragón y en entrevista con Gaceta UNAM, comenta lo que significó su paso por la UNAM para definir su situación como actor hoy en día.

Actualmente, el actor nacido en Ecatepec de Morelos, Estado de México, interpreta al antagonista de la más reciente producción de Marvel Studios y Disney, mismo que lo ha convertido en una figura mundial con una versión del personaje influida fuertemente por la cultura maya.

Durante la reciente décima primera edición del Festival Internacional de Cine de Los Cabos, el histrión fue homenajeado y en la clausura del encuentro cinematográfico recibió el Premio Sin Fronteras, por su destacada trayectoria y su incansable labor en favor de la inclusión, la diversidad y la visibilidad del talento latinoamericano en la industria fílmica mundial”, como explicó la organización en un comunicado.

Al hablar sobre sus memorias en la Facultad, Tenoch Huerta mencionó que su vida adulta comenzó en la UNAM. Entré en el 99 a mitad de la huelga, que si bien nunca formé parte del Consejo General de Huelga (CGH), sí era simpatizante de sus causas, apoyaba como Dios me daba entender en aquel momento. Creo que este espíritu rebelde de la Universidad siempre se me quedó”

Una universidad que celebra la disidencia y que la promueve, es una que siempre va a crecer; porque el conocimiento sin disidencia no se mueve, no prospera, no florece, y la UNAM lo tiene.

Sobre sus conocimientos aprendidos en Comunicación y Periodismo, dijo que el análisis del discurso, de la imagen y otros conocimientos, le han sido de gran ayuda en su carrera profesional.

Desde ahí leo mis guiones siempre, porque no tenía herramientas en términos dramáticos, si no que tenía lo otro: el análisis del discurso. A partir de ahí siempre los he leído, los he construido, es mi primera aproximación y ahora aplico todos los conocimientos que he ido adquiriendo en mi carrera; pero primero va por ahí, mencionó.

Además del método de crear, pero también con el ojo crítico, la experiencia de vida y la conciencia de dónde está parado. Desde la conciencia de clase, hasta la de la condición humana.

“Si no hubiera estado en la UNAM, si no hubiera tenido los profesores que tuve, los compañeros y el momento histórico en el que entré, no sería yo, no estaría aquí”

Tenoch, además de actor, ha fungido cómo activista para poner la discusión sobre racismo, clasismo y la representación de igualdad en la conversación nacional y sabe que estar en este lugar de privilegio, es para utilizarse en beneficio y abrir el espectro a más actrices y actores.

“Si escalaste una de las cumbres más altas, desde arriba es más fácil que te escuchen, porque tienes más espacio y visibilidad, pones el privilegio al servicio de causas. Siempre he dicho que tenemos que buscar que los privilegios se vuelvan derechos. Si estás ahí, desde ahí le das”, mencionó.

“No es lo mismo que yo sin ser actor esté gritando en la calle cosas –que es válido y también participo de esas formas de lucha–, a que estés con todos los reflectores, los micrófonos y las cámaras encima; solamente potencias un mensaje que ni siquiera es mío, son los de miles de personas.”

No somos la panacea de nada, simplemente somos un eslabón más en una cadena de 500 años. Es nuestro momento y nos toca utilizar las herramientas que tenemos a nuestro alcance, y si no conquistamos los espacios de poder e influencia, difícilmente vamos a incidir en el cambio de las narrativas.

Un mensaje a la juventud universitaria

“Trabajen siempre, que trabajen el triple y el cuádruple; les va a costar mucho más, sobre todo a las chicas. Les va a costar siempre más, ellas van a tener un pie amarrado por un sistema, mientras más trabajen duro y cuando ya no sepan por qué, le vuelvan a meter Y cuando ya no encuentren descanso, le vuelvan a meter. Y cuando ya no tengan motivos, vuelvan a trabajar. Y cuando no sepan por qué levantarse en la mañana, vuelvan a darle Y aunque hayan perdido el rumbo, trabajen más.

Tal vez no van a llegar a ningún lugar, porque el sistema está hecho para que no lleguemos, pero todo el tránsito, el camino y el esfuerzo se van a quedar y, eventualmente, puede que los espacios se abran; y si éstos se abren, por favor, volteen a ver a todos los que estuvieron acompañándolos, miren a los de atrás y traten de mantener la puerta abierta. Utilicen todas sus fuerzas para tener la puerta abierta y que entre la mayor cantidad de compadres posibles.

Tengamos conciencia de clase, de origen y, desde ahí, empecemos a abrir los espacios, las puertas para que más y más entren, y que el bienestar sea una condición general y colectiva, y no un privilegio exclusivo de unos cuantos.

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Fuente: Gaceta UNAM

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