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Sonideros: El Sonido de todos los barrios

De los viajes pueden resultar muchas experiencias, anécdotas y hasta movimientos musicales, como fue el caso del “sonidero”, un género de la capital de México que nació después de un recorrido por tierra hacia Colombia en busca de discos de cumbia, realizado por un grupo de jóvenes en la década de los 70,  y el cual culminó en el Peñón de los Baños, en la alcaldía Venustiano Carranza.

Fue durante el primer encuentro virtual dedicado a este movimiento, el Ciclo Sonideros: El sonido de todos los barrios, que organizó Casa del Lago, donde José Ramírez Ortega, mejor conocido como Morelos y hermano de Jazmín, uno de los protagonistas de aquellos viajes que hoy soy legendarios, dio a conocer dicho dato.

Durante los años 70, en el entonces Distrito Federal, comenzaron a surgir los pioneros sonideros que se inclinaban hacia las cumbias y organizaban fiestas y bailes en los barrios populares de la ciudad, mismos en las que estos jóvenes viajeros y sus vecinos disfrutaban del ritmo, color y ambiente. Mencionó el moderador de la charla, Daniel Alvarado.

 “La música que aquí arrasaba en los años 50, 60, era la música cubana. Personajes como Daniel Santos hicieron shows muy seguido. La gente entonces bailaba La Matancera, Celia Cruz también era muy conocida, la salsa era muy tocada, pero la cumbia no estaba todavía muy posicionada hasta que aparecieron los sonideros”, explicó.

Desde aquellos años el género fue muy bien aceptado. Muchos aprendieron a quererlo y se involucraron tanto que actualmente continúan haciéndolo sonar, como Fausto Perea, también originario del Peñón de los Baños, y quien es hijo de los fundadores del sonido La Conga.

 “A mí no me gustaba el sonido. Mi castigo, cuando me portaba mal, era ir a los bailes. Ya estando ahí, pues, disfrutaba. Fue el castigo lo que me hizo ponerle atención a las canciones. Cuando no quería ir a los bailes mi papá también me castigaba con grabar música, cumbias de Cuba, de Colombia. Gracias a esas actividades aprendí a afinar mi oído”, contó Perea, que además ya cuenta con su propio proyecto: Sonido Eckos.

En el evento, que se llevó a cabo el pasado 4 de septiembre, no sólo se conversó sobre los orígenes y anécdotas alrededor del sonidero, sino también se aprovechó para tocarlo en vivo y el público pudiera conocer un poco más de su trabajo.

Perea aprovechó la oportunidad para aclarar la diferencia que hay entre un Dj y un sonidero, ya que aunque ambos son capaces de ambientar un evento, el sonidero va más allá pretendiendo que realmente la gente sienta la música, “es el toque que personaliza las canciones, el sentimiento hacia su público”, mientras los Dj’s “animan, hacen que levantes las manos”

Además de ser los sonideros un motivo de fiesta en los barrios populares de la Ciudad de México, han sido también material para la creación de documentales, investigaciones, y hasta temas de tesis de grado y posgrado. Incluso, existe un libro que está dedicado a José Ramírez Ortega, titulado Ojos suaves.

El ciclo Sonideros: El Sonido de todos los barrios, lleva dos emisiones -4 y 11 de septiembre- y todavía habrá una más el 18 de septiembre a las 16 horas, con el Sonido Mex, la cual podrás verla a través de las redes sociales de Casa del Lago.

FUENTE: GACETA UNAM

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