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Fundación UNAM

Kinect, más que un juego, una herramienta para la medicina: UNAM

Utilizar la consola Kinect sólo para videojuegos es un desperdicio, así lo asegura Juan Rocamora, investigador de la Facultad de Ingeniería de la UNAM.

De acuerdo con el universitario, la posibilidad de controlar los movimientos de los personajes virtuales utilizando en propio cuerpo del jugador, tiene enormes posibilidades científicas.

Partiendo de esta idea, es que Juan Rocamona comenzó a trabajar en la fabricación de una silla con la capacidad de desplazarse no con movimientos corporales, sino con la mente.

“Sé que plantear esto suena a ciencia ficción, a algo que ni siquiera Asimov escribiría. Sin embargo, actualmente en todo el mundo hay grupos de científicos que trabajan en la llamada BMI (Brain-Machine Interfase, o Interfase Cerebro-Máquina), área enfocada precisamente a generar aparatos activados por la mente y sus deseos”.

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Previamente, el investigador del laboratorio de Mecatrónica de la Facultad de Ingeniería, había trabajado en una silla que pudiera moverse con sólo tensar un musculo. Sin embargo, se encontró con una idea que no se había planteado: construir una silla para un niño sin brazos y piernas.

“Si consideramos que los encefalogramas detectan ondas de pensamiento específicas, probablemente podríamos determinar cuál es la señal exacta cuando alguien quiere ir a la izquierda o a la derecha. De determinar eso, es muy factible lograr algo que para muchos parecería imposible: mover cosas con la mente”.

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Rocamora sabe que se trata de un proyecto arriesgado, pero espera buenos resultados. Por lo pronto, para lograr esto, el universitario empleará los algoritmos del Kinect ya que estos serán una base muy útil para su trabajo.

De acuerdo con Rocamona, estas posibilidades no fueron consideradas por los creadores de la consola de videojuegos, mismas que está comprometido a explorar.

“El punto es no tener miedo y conectarlo a la computadora, en vez de hacerlo al Xbox. Las sorpresas pueden ser muchas, y lo mejor es que, como es una herramienta con entrada USB, prácticamente todos podemos meterle mano, analizar su protocolo y crear drivers propios”.

Fuente: Dirección General de Comunicación Social, UNAM

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