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Fundación UNAM

Mexicanos de 29 a 48 años, los más “workaholics”

En México la mayor prevalencia de “workaholics” o trabajólicos está entre personas de 29 a 48 años, según un estudio nacional realizado entre 2013 y 2015 por la UNAM, con una muestra de tres mil trabajadores.

Erika Villavicencio-Ayub, académica de la Facultad de Psicología de la UNAM, dijo que a pesar de las consecuencias negativas que genera la adicción al trabajo, el 85 por ciento de las empresas en México recompensan ese trastorno ocupacional, y con ello se vuelven tóxicas.

“Pareciera que es beneficioso que tengamos gente demasiado trabajadora, pero es importante distinguir entre ser adicto y ser productivo”, reiteró la experta en salud ocupacional.

La mitad de los entrevistados manifestaron haber tenido dos trabajos al mismo tiempo, aunado a que muchos, de manera simultánea, estudian y tienen actividades en el hogar.

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“En nuestro país éste y otros trastornos ocupacionales van a la alza. A nivel mundial la cifra de adicción al trabajo reportada es de 30 por ciento entre los profesionistas. En México es de 35 por ciento, de acuerdo a los datos arrojados por la encuesta”, destacó.

El 65 por ciento de los empleados laboran al día entre 10 y 12 horas, y un 10 por ciento trabaja más de 12. Aunado a ello, México es de las naciones con menos días de vacaciones al año. “Si acumulamos esos factores, las consecuencias son gravísimas”, alertó Villavicencio-Ayub.

Comentó que este fenómeno es más común en puestos gerenciales y directivos, aunque, dijo, también se presenta en niveles operativos y medios.

La adicción al trabajo es un trastorno que se puede medir, tratar y prevenir. Se caracteriza por un perfil específico: personas que laboran más de 50 horas a la semana y cuyas prioridades e intereses se centran en las actividades laborales.

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Les cuesta desconectarse, aun cuando están enfermos, se van de vacaciones; sienten un gran compromiso con su trabajo. Los trabajólicos suelen llevar sus labores a casa. Los fines de semana están todo el tiempo conectados a Internet, a altas horas de la noche atienden correos y llamadas, y son individuos que dedican su tiempo libre a continuar estas actividades.

El adicto tiene diferentes trastornos de conducta, psicológicos, de salud, sociales, problemas familiares e, incluso, puede sufrir infartos.

Para enfrentar este trastorno, la universitaria expuso que el tratamiento puede ser de dos tipos: primario, a nivel de prevención, cuando se presentan los indicadores iniciales, y secundario o de corrección.

Fuente: DGCS, UNAM

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