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Fundación UNAM

UNAM, Cuba e Italia colaboran en estudio sobre el azúcar y las células cancerosas

Investigadores de la UNAM con colaboración con especialistas de la Universidad de la Habana, desarrollaron un modelo que describe las oscilaciones glicolíticas en los tumores cancerígenos.

De acuerdo con información de la Máxima Casa de Estudios, se trata de una herramienta que permite comprender cómo trabajan esas células al procesar azúcares y otros compuestos, y cómo alterar estas funciones puede llevarlas a la muerte.

Ricardo Mansilla Corona, del Centro de Investigaciones Interdisciplinarias en Ciencias y Humanidades, explica que dicho modelo teórico revisa cómo al modificar esa función podría contribuirse a controlar este problema de salud.

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Asimismo, experto de la Universidad de Roma La Sapienza, Italia, revelaron que el desarrollo universitario corrobora los resultados obtenidos por ellos experimentalmente, por lo que iniciaron una cooperación científica.

Mientras en México y en Cuba se perfecciona el modelo, en Italia el equipo de La Sapienza mide en tejidos de ratón las variaciones de los niveles de azúcar y su influencia en ellos mismos, y a inicios del próximo año podrían tener los primeros resultados.

Junto con José Manuel Nieto Villar, del departamento de Química-Física de la Universidad de La Habana, Mansilla Corona revisa matemáticamente el comportamiento de las células cancerígenas.

Son como el volumen y brillo de un televisor, que al ser alterados cambian el aspecto del objeto, y lo pueden hacer más vulnerable, ejemplificó.

Nieto Villa indicó que elaboran el modelo porque desde hace tiempo la comunidad científica reveló que una de las principales funciones metabólicas del cáncer es el procesamiento de azúcares.

De ahí que algunos grupos de investigación en el mundo hayan comenzado a desarrollar las terapias glicolíticas, pero se trata de trabajos que no tienen una base teórica que permita entender el proceso celular, aclaró.

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Mansilla Corona añadió que modificar los controles de mando del tumor (el nivel de azúcar) puede debilitarlo y lograr que las terapias tradicionales lo eliminen en meses, en vez de años de tratamiento.

En tanto, Nieto Villar recalcó que el modelo teórico no implica sugerencias en el modo de vida de las personas, o si se debe regresar o no al consumo de ciertos alimentos, pues eso debe ser revisado por especialistas que analizan el comportamiento de las células cancerosas.

Por el momento, uno de los retos es verificar la incidencia de esta enfermedad en pacientes diabéticos, además del tipo de cáncer que puede ser controlado mediante este método.

Fuente: DGCS, UNAM 

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