fbpx

Fundación UNAM

El cubrebocas universitario con alta eficiencia a menor costo

Luego de un análisis que incluyó técnicas de microscopía electrónica de barrido en decenas de telas, científicos del Instituto de Física de la UNAM (IF) desarrollaron un cubrebocas de alta eficiencia para el filtrado de partículas que ayuda a prevenir contagios del virus SARS-CoV-2, causante de la Covid-19.

Se ajusta perfectamente a nariz y boca, permite hablar y respirar con facilidad, es reusable y de bajo costo; ya comenzó a producirse para su comercialización.

Carlos Raúl Magaña Zavala y Samuel Tehuacanero Cuapa, académicos del Insituto, explicaron que con tres capas de tela, esta mascarilla se compara en su efectividad a las certificadas para uso de la población en general, que la proteja en el transporte público, en su área de trabajo, cuando vaya de compras, ejercicio, reuniones u otra actividad. De modo adicional, el IF ya trabaja en un cubrebocas para uso médico.

Para orientar a la población “queríamos analizar bien las telas y decirle que comprara una u otra, con determinadas características. Investigamos fieltros, mezclilla, tela de algodón, licra, y hasta filtros de cafetera, junto con otros textiles”, dijeron.

Imagen cortesía: Gaceta UNAM
 

El dispositivo, expuso Carlos Magaña, se instrumentó en el Laboratorio de Películas Delgadas del IF, a cargo del investigador Dwight Acosta. “Usamos una solución salina saturada la cual es atomizada, y en forma de espray es rociada sobre la mascarilla, y del otro lado un soporte con un porta-muestras de superficie lisa, previamente preparada con un recubrimiento especial que permite identificar y determinar cuántas gotas son las que traspasan el cubrebocas”.

Samuel Tehuacanero precisó que se usa un dispersor neumático para rociar la solución con una presión constante; de esta manera es posible contar cuántas partículas de cloruro de sodio pueden atravesar la tela y de qué tamaño son. “Analizamos no sólo cubrebocas, sino una enorme cantidad de telas, alrededor de 80”.

Para el equipo de investigación, señaló Carlos Magaña, era prioridad encontrar telas que pudiesen estar en nuestros hogares y que no fueran costosas.

Pensamos en las camisas de futbol, que muchas personas tienen en su casa, hechas de poliéster soccer; usamos una que no era nueva pero que no tenía hoyos, y vimos que tenía un buen desempeño.

Al juntar tres capas llegamos a nuestra meta: es el que proponemos, ha funcionado con alta eficiencia y permite respirar bien, abundó el universitario.

Samuel Tehuacanero añadió que en general el poliéster es adecuado para retener las partículas, y “el mejor es el que tiene un gramaje de 160 (gramos sobre metro cuadrado); ese dio el mejor rendimiento y evita la propagación del virus pues frena el flugge (las gotitas respiratorias de saliva de la boca o del moco de la nariz, implicadas en la transmisión de las infecciones).

Carlos Magaña informó que los análisis de más telas continúan para obtener mejores resultados y proteger a la población de las nuevas variantes del virus. Ahora se encuentran desarrollando unos para los médicos y el personal que los apoya, con polipropileno como el que se usa para los N95.

“Es del interés del Instituto de Física apoyar a la sociedad, y en especial proteger al personal médico”

El grupo de investigación también está conformado por Cecilia Noguez Garrido, Jesús Arenas Alatorre, Ana Lilian Martin del Pozo, Arturo Rodríguez Gómez y Dwight Acosta Najarro.

Fuente: Gaceta UNAM

12 thoughts

  1. Ojala no solo en TIENDA UNAM sino en línea para que a nivel nacional todos podamos adquirirlos. Mil gracias por poner sus conocimientos en ayudar a la comunidad…

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *