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Fundación UNAM

Robustece actividad académica El Instituto de Investigaciones Biomédicas

El Instituto de Investigaciones Biomédicas (IIBO) robusteció su actividad académica durante el periodo más álgido de la pandemia al producir 311 artículos, y de entre éstos, 25 relacionados con el SARS-CoV-2 y Covid-19. También, se lograron 32 capítulos editoriales y siete libros, lo que da un total de 350 productos de investigación, es decir, un promedio de 0.95 cada 24 horas.

En el Tercer Informe de Actividades, correspondiente a 2021-2022, Imelda López Villaseñor, directora del IIBO de la UNAM afirmó “nuestro trabajo ha aumentado de manera constante”. La directora del Instituto comentó que durante esta etapa se trabajaron 28 líneas de investigación y 165 proyectos, de los cuales siete están relacionados con el SARS-CoV-2, y el 61 por ciento fueron apoyados solo con financiamiento de la máxima casa de estudios.

La directora, también recordó que el IIBO forma parte del Subsistema de la Investigación Científica y tiene tres sedes en Ciudad Universitaria, así como unidades periféricas en varios institutos nacionales de salud, dos de investigación foráneas (en Tlaxcala y en Xalapa), así como dos laboratorios nacionales y varias unidades de apoyo a la investigación.

Acciones

El IIBO, ha dinamizado los seis programas institucionales con los que cuenta. Son programas de investigación sobre: cáncer de mama, biomoléculas de interés biomédico en bacterias y hongos, salud y ambiente, obesidad y diabetes, nuevas alternativas para el tratamiento de enfermedades infecciosas, desarrollo y optimización de vacunas, inmunomoduladores y métodos diagnósticos, precisó la directora del Instituto.

En cuanto a convenios, en el periodo referido se firmaron 14; 11 bases de colaboración; tres acuerdos; y tres contratos. De los convenios firmados, 42 por ciento se signaron con el ámbito gubernamental federal y 33 por ciento con el sector privado.

Se otorgaron cuatro patentes a proyectos del IIBO: tres por el Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial, y uno más por la Oficina de Patentes y Marcas de los Estados Unidos.

Destacó la puesta en marcha del Laboratorio de Alta Seguridad BSL-3, a cargo de Clara Inés Espitia, el cual fue posible gracias al apoyo de la Coordinación de la Investigación Científica, así como por la Secretaría de Educación, Ciencia y Tecnología de la Ciudad de México.

Se enumeraron varios de los reconocimientos nacionales e internacionales que recibió parte de la comunidad de dicho instituto. Al respecto, López Villaseñor resaltó la labor social y comunicativa con rigor y profesionalismo de Carlos Rosales, investigador del Departamento de Inmunología, por su trabajo para el programa “La UNAM Responde”, transmitido por su canal de televisión.

Fuente: Gaceta UNAM

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