Vuelve a escribir a mano
La escritura a mano está conectada con cuestiones cerebrales fundamentales y practicarla periódicamente tiene muchos beneficios.
Escribir es un proceso vital para los seres humanos, pues permite la comunicación no verbal, independientemente de la ubicación y temporalidad de los participantes.
Ya existía este tipo de comunicación en el México prehispánico, aunque no se sabe con certeza dónde empezó, historiadores apuntan a que fue en el tiempo de los olmecas cuando los mesoamericanos decidieron complementar su acervo cultural oral con un sistema de escritura.
Esta práctica ancestral ha sufrido un importante cambio con la llegada de la tecnología, pues con la implementación de nuevas herramientas se ha abandonado cada vez más la escritura a mano.
Resulta problemático el desplazamiento de la forma tradicional por la digital debido a que, según el investigador de la UNAM Alberto Vital, la escritura a mano está conectada con cuestiones cerebrales fundamentales y abandonarla podría ser muy riesgoso para la especie humana.
Algunos estudios internacionales en neurociencia apuntan a que escribir en una pantalla táctil o a través de un teclado puede afectar el desarrollo del cerebro, lo cual es peligroso especialmente para los niños que están aprendiendo a leer.
Entre los beneficios que existen en practicar la escritura a mano se encuentran: mejorar el reconocimiento y comprensión de las letras y palabras, lo cual tiene como consecuencia una mejor ortografía; mejorar la retención de lo escrito; desarrollar la motricidad fina y la memoria del movimiento; activar diversas áreas cerebrales y finalmente, la expresión de la individualidad al tener una caligrafía única, parte de la personalidad de cada persona.
Conservar este hábito puede ser muy beneficioso para niños y adultos, cualquier persona puede practicar la escritura a mano e incluso puede incursionar en la caligrafía a través de los cursos que imparte la UNAM.





