La guerra de los mundos: pánico y fake news
“Señoras y señores, interrumpimos nuestro programa de música para llevarles un boletín de la Agencia de Noticias Intercontinental. A las 8:20, hora del centro, el profesor Farrell del Observatorio de Mont Jennings de Chicago, Illinois, dijo haber observado varias explosiones de gas incandescente ocurridas a intervalos regulares en la superficie del planeta Marte”.
Así fue como el lunes 30 de octubre de 1938 a las 20 horas, dentro del programa “El Teatro Mercurio al aire”, el actor, director, guionista, productor y locutor de radio estadounidense Orson Welles, comenzó a narrar un escalofriante encuentro entre humanos y seres de otra tierra.
Basado en la novela de ciencia ficción y terror psicológico “La guerra de los mundos” del escritor H.G. Wells, es uno de los programas de radio más recordados de todos los tiempos por su impacto en la sociedad.
Como lo explicaron Benito Taibo y María Sandoval en el programa “La invasión marciana que aterrizó en la radio” de Radio UNAM, la historia de una invasión marciana aterrorizó a Nueva York y ciudades aledañas aquel día previo a la Noche de Brujas.
Según Gaceta UNAM, el miedo es una emoción natural, respuesta a la percepción de un peligro real o imaginario. Es una de las emociones más primitivas y es un mecanismo de defensa que busca prepararnos para la supervivencia ante una amenaza.
El miedo intensificado se puede convertir en pánico y contagiarse hacia otros grupos con facilidad y de forma irracional, según Ricardo Trujillo Correa, académico de la Facultad de Psicología, la incertidumbre, el estrés, e incluso el insomnio pueden ser agravantes causantes del pánico colectivo.
En aquel programa de radio de 1938, el terror se propagó no solo debido al destacado guion y a la dramatización de los conductores, sino que contribuyeron también el estado de alerta en el que se encontraba el público estadounidense debido a la expansión del movimiento Nazi en Europa y al formato de la narración, tipo reportaje en vivo, que fue una novedad para compartir las noticias de la guerra.
Al término del programa, cientos de personas se acumularon en las inmediaciones de la radiodifusora, tan atemorizados que no pudieron ver las señales de que la narración era completamente ficticia.
Después de más de 80 años, el pánico colectivo se sigue propagando con facilidad a través del internet, pero hay algunas técnicas para desenmascarar noticias falsas que pudieron haber funcionado para los radioescuchas de “La Guerra de los Mundos” y que siguen vigentes.
Expertos universitarios recomiendan buscar pruebas en cada noticia; comparar la información en diferentes fuentes; acudir a noticieros, portales del gobierno e instituciones científicas para encontrar datos certeros; y reaccionar de forma calmada y racional ante las noticias alarmistas.





