El arte de la traducción
Con el estreno de Emilia Pérez, recordamos la importancia del trabajo de los profesionales de la traducción.
Con la llegada de herramientas que facilitan la traducción instantánea como la inteligencia artificial, adaptar un texto a otros idiomas es más fácil y rápido que nunca, sin embargo, la calidad de las traducciones se puede ver muy comprometida.
Este es el caso de la película Emilia Pérez, nominada 13 veces al premio Óscar, causando polémica en los países hispanohablantes por su interpretación del idioma español y por tener muy pocos latinos en su equipo de producción.
Gracias a su lista de colaboradores podemos saber que aunque todos los guionistas son franceses y durante la película se habla en inglés y en español, no contó con ningún traductor para adaptar el guion de su idioma original a los que se usaron en la película, pues no aparece este puesto en los créditos.
Esto se ve reflejado a través de la opinión del público, quienes señalan que hay diálogos que parecen traducidos con inteligencia artificial y han criticado especialmente las canciones dentro del musical que llegó a las pantallas nacionales el pasado 23 de enero.
El problema ha estado presente en muchos escenarios desde el aumento en la popularidad en el uso de IA y ha dado pie a diferentes discusiones. Christof Thomas Sulzer, responsable de la licenciatura en Traducción de la Sede en San Miguel de Allende considera que “ante la inminente integración de la IA en la industria de la traducción, es necesario impulsar una reflexión sobre el uso ético de las nuevas tecnologías, considerando sus limitaciones, como la falta de conciencia contextual”.
Esta es una habilidad propia de los profesionales en traducción como los que se gradúan de la Escuela Nacional de Lenguas, Lingüística y Traducción de la UNAM, quienes no solo traducen, sino que se encargan de que las oraciones sean entendibles y funcionales en otro idioma.





