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Fundación UNAM

Antonio Bello

Orgulloso de mi vínculo con la UNAM

Para la familia Bello, la Universidad Nacional Autónoma de México es toda una tradición de excelencia en la formación profesional desde los años 20´s, cuando mi padre estudió la carrera de Derecho e impartió la Cátedra de Títulos y Operaciones de Crédito durante más de 20 años. Con los años, mis hermanos mayores también fueron privilegiados en los 60´s, al pasar por las Facultades de Economía, Derecho y Medicina (en orden cronológico). Sin embargo, no fue sino hasta el verano de 1976 cuando tuve la oportunidad de estudiar en la Facultad de Ciencias Políticas durante el verano, y así poder acreditar los estudios de secundaria y preparatoria que adquirí en el extranjero. El salón estaba compuesto de 105 alumnos (99 extranjeros y 6 mexicanos), todos buscando acreditar las materias de Geografía, Civismo e Historia de México, y así revalidar nuestros estudios e ingresar a la Universidad.

Los últimos años de mis estudios en Canadá fui acreedor del reconocimiento “First Class Honors” y eso me permitió ser becado por la UNAM para estudiar la carrera de Odontología en la UNITEC (estaba incorporada a la UNAM). Estoy convencido a la fecha, que las generaciones mejor preparadas salimos con título de la Universidad Nacional Autónoma de México, ya que las posteriores estuvieron acreditadas por la SEP. Mis mejores maestros en la licenciatura eran egresados también de la UNAM y fueron quienes me motivaron a continuar con estudios de postgrado en el extranjero. Fue así como logré ingresar al postgrado en la Universidad de Rochester en el Estado de Nueva York.

La mayoría de los egresados en el extranjero nos sentíamos con el compromiso de impartir los conocimientos adquiridos en instituciones educativas en el país y fue en la UNITEC donde impartí cátedra en licenciatura los años 1985-1996. Fue precisamente en ese año cuando el ex Director de la Facultad de Odontología de la UNAM, el Mtro. Javier Portilla Robertson, quien es considerado el autor responsable de la modernización de la Facultad, me extendió una invitación para integrarme al grupo de docentes en la División de Posgrados en el área de Prostodoncia. He de confesar que esos años, 1996-1998, fueron mis años más felices en la docencia. También formé parte en ese periodo del H. Consejo Evaluador para Maestros de la Facultad de Odontología.

Dentro de la Facultad tuve conocimiento de la Fundación UNAM y lo que ésta representa para esta gran Institución y he contribuido en una pequeña escala en forma continua y pretendo seguir haciéndolo de forma indefinida. Ha sido tal mi cariño por la UNAM que, durante 10 años, mi esposa Mary y yo otorgamos una beca completa a la (o el) mejor estudiante en la especialidad en Prostodoncia para atender al congreso de la American Prosthodontic Society en la ciudad de Chicago, que se lleva a cabo todos los años (excepto este 2021 por la Pandemia) en el mes de febrero. Es una asociación de prestigio que existe desde 1928, y me honro en decir que fui Presidente en 2015, ocupando esta distinción por primera vez por un latinoamericano.

En la actualidad, y durante los últimos 10 años, también he sido parte del Foundation Board en la Universidad de Rochester, compartiendo esta distinción con líderes estadounidenses.

Estoy convencido que la Facultad de Odontología de la Universidad Nacional Autónoma de México ha sido, es y seguirá siendo la Gran Institución Formadora da los mejores Cirujanos Dentistas de nuestro país.

Odontólogo.

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