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Fundación UNAM

Fabio Salamanca Gómez

Dos Instituciones emblemáticas nacionales y una Fundación que las enlaza

El país que somos hoy no se entendería sin las aportaciones trascendentales que dos Instituciones han hecho a lo largo de muchas décadas: la Universidad Nacional Autónoma de México y el Instituto Mexicano del Seguro Social. Enlazándolas se erige la Fundación UNAM, que con una actividad continuada ha contribuido a la formación de recursos humanos de alto nivel y al desarrollo de la investigación científica en el país.

Fui titular del Curso de Especialización de Genética Médica, de la División de Estudios de Posgrado de la Facultad de Medicina y profesor en Pregrado de Genética. Jefe de la Unidad de Investigación Médica en Genética Humana en el Centro Médico Nacional Siglo XXI, y titular de la Coordinación Nacional de Investigación Científica.

La productividad en la formación de recursos humanos de posgrado, en la generación de artículos científicos y en la aplicación exitosa de nuevos conocimientos originados en la investigación biomédica y clínica, en beneficio de la salud de los derechohabientes, que conocemos hoy como Medicina Traslacional, no se hubiera alcanzado sin esta colaboración entre las dos Instituciones. ¿Cuál ha sido el papel desempeñado por la FUNAM? Otorgar apoyos y recursos a estudiantes que los necesitan para alcanzar sus logros académicos.

Mi hijo Fabio tuvo la fortuna de estudiar la licenciatura en las aulas de la Facultad de Medicina de la UNAM. Durante su carrera se incorporó a grupos de investigación en genética molecular del cáncer y en esa etapa como investigador fue becario de la FUNAM. Años después realizó la maestría y el doctorado en Ciencias Médicas, en la Universidad de Toronto, y desarrolla investigación en el Lunenfeld Tanenbaum Research Institute.

Es imperioso referir el episodio que mejor ilustra la colaboración UNAM-IMSS. En las aciagas horas que enlutaron al país ocasionadas por los sismos de 1985, que implicaron la demolición del Centro Médico Nacional, la UNAM abrió sus puertas para albergar algunas de las Unidades de Investigación del IMSS.

La primera Unidad ubicada en CU fue la de Genética Humana, que yo dirigía, en el Instituto de Investigaciones Antropológicas de la UNAM. Ahí el Laboratorio de Genética era dirigido por Leonor Buentello Malo, mi esposa, egresada también de la Facultad de Medicina. No olvidaré el gesto de solidaridad de Santiago Genovés, distinguido investigador del IIA, quien me cedió su oficina durante seis años.
Poco tiempo después se crearon las Unidades de Investigación UNAM-IMSS, asegurando la exitosa continuidad de la investigación y de la atención de los pacientes atendidos en las Unidades del IMSS.

Ahora que enfrentamos otro flagelo y cuyo control no puede lograrse sin los avances científicos en genómica, bioquímica y nanotecnología, que han permitido conocer en tiempo breve la estructura molecular del SARS-CoV-2, su capacidad de mutación y el desarrollo de vacunas contra este devastador agente, es impostergable fortalecer la investigación, estrechar los vínculos interinstitucionales, estimular los canales de comunicación interdisciplinarios, fomentar la innovación tecnológica e incrementar la formación de recursos humanos en salud.

Para enfrentar con éxito la presente pandemia y las futuras catástrofes en salud pública, y para alcanzar la independencia científica y tecnológica, es indispensable que la UNAM y el IMSS sigan estrechando sus exitosas trayectorias y que la FUNAM siga siendo su más eficiente catalizador. 

Departamento de Embriología y Genética, Facultad de Medicina, UNAM

Fuente: www.eluniversal.com.mx

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