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José Eduardo Méndez Delgado

Nuestra Universidad, nuestro universo

Mi historia con la UNAM comenzó mucho antes de imaginar que algún día me dedicaría profesionalmente a la astronomía. Como muchos jóvenes mexicanos, crecí viendo a la Universidad Nacional como una institución enorme, casi mítica, donde se concentraba buena parte del talento científico e intelectual del país. Con el tiempo entendí que detrás de ese prestigio hay algo todavía más importante: una convicción profunda de que la educación pública transforma vidas. Instruirme en esta Universidad cambió la mía.

Tras culminar mis estudios de bachillerato en la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo, llegué a la Facultad de Ciencias con la curiosidad de entender el universo, pero también con muchas dudas e inseguridades. No sólo me preocupaba si iba a comprender cómo nacen las estrellas, sino también cómo iba a sobrevivir como estudiante foráneo en la gran Ciudad de México y si estaba tomando el camino correcto. Muchas veces sentimos que la ciencia es un mundo reservado para unos cuantos, para personas con apellidos rebuscados y linajes científicos más largos que nuestra propia historia. Pero en la UNAM descubrí algo distinto: la ciencia y, con ella, el pensamiento crítico pertenecen a todos. En sus aulas, laboratorios y bibliotecas me di cuenta de que el talento existe en todos los rincones de México, pero necesita instituciones sólidas que lo impulsen. Mi Alma Mater me respaldó en todos los sentidos: becas, espacios culturales, acceso a institutos de investigación, apoyos alimentarios; y, sobre todo, confió en mí.

Por ello considero tan importante la labor de la Fundación UNAM, que durante treinta y tres años ha tendido puentes entre la sociedad y nuestra Máxima Casa de Estudios, respaldando proyectos que permiten que más mexicanos desarrollen su potencial.

La Universidad me enseñó mucho más que física o matemáticas. Ahí aprendí a cuestionar, a sostener una idea con evidencia, a reconocer cuando uno está equivocado y a volver a empezar. Comprendí que hacer ciencia exige rigor, trabajo y una profunda paciencia. También entendí que el conocimiento debe ir acompañado de responsabilidad social: la educación pública mexicana existe porque generaciones enteras de compatriotas creyeron que el conocimiento debía servir para construir las bases de este país.

Tras años de trabajo como astrofísico en instituciones académicas del extranjero, donde el rigor aprendido en la UNAM dio frutos en forma de artículos, proyectos y distinciones, sentí que era momento de regresar, de apostar, ahora como académico del Instituto de Astronomía, por las nuevas generaciones de científicos nacionales.

En cada reconocimiento que he recibido también están presentes, de manera ineludible, todos los mexicanos que a lo largo del tiempo lucharon por construir esta Universidad con la aspiración de un mejor país. En ese esfuerzo colectivo participamos todos, incluso quienes no tienen acceso directo a ella y con quienes tenemos el mayor de los compromisos. El reto es enorme, pero tenemos algo aún más grande: las ganas de enfrentarlo.

Por ello considero tan importante la labor de la Fundación UNAM, que durante treinta y tres años ha tendido puentes entre la sociedad y nuestra Máxima Casa de Estudios, respaldando proyectos que permiten que más mexicanos desarrollen su potencial. Detrás de cada estudiante que logra abrirse camino casi siempre hay una red de apoyo silenciosa que hizo posible que su talento floreciera.

Es importante reconocer a quienes siguen apostando por la educación, la ciencia y la cultura como la mejor inversión para México. El talento nacional existe; lo he visto con mis propios ojos: en salones de clase, laboratorios, observatorios y bibliotecas, en estudiantes que trabajan con disciplina y creatividad a pesar de todas las dificultades.

La UNAM me enseñó que el conocimiento tiene sentido cuando sirve para abrir camino a los demás. Esa convicción sigue siendo, hoy más que nunca, la guía de mi trabajo.

Investigador en el Instituto de Astronomía, UNAM

Fuente: www.eluniversal.com.mx

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