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Cómo se experimenta el duelo social actualmente

En México como en el mundo, se vive un encierro parcial o total y no cabe la posibilidad de salir a realizar nuestras actividades habituales debido a la pandemia de COVID-19. Esto puede causar un duelo social, pues de alguna forma perdemos la libertad y tiene repercusiones más grandes que sólo quedarse en casa. La maestra Guadalupe Medina Hernández, académica en Facultad de Psicología (FP) de la UNAM lo explica a detalle.

Para el confinamiento voluntario que existe en nuestro país, los especialistas explican que se vive una situación de duelo, el cual es una experiencia de dolor y sufrimiento por una pérdida, en este caso, la sociedad ha perdido la libertad de realizar sus actividades y salir a la calle.

Además de la tristeza, depresión e insomnio, algunas personas pueden sentir el duelo social por no tener la posibilidad de visitar a seres queridos o realizar actividades de la vida cotidiana. La maestra Medina explica que en tanatología se habla de diversos tipos de muertes, como la biológica, la física y la social; ésta última la experimentan personas recluidas en cárceles y podría equivaler a lo que sienten algunas otras en este confinamiento.

La que estamos viviendo ahorita, a lo mejor no a ese grado, pero es como una muerte social y, por lo tanto, vivimos un duelo social; no exactamente que se nos rechace, pero de alguna manera sí, porque si nos ven en la calle nos van a decir que nos guardemos, que no debemos estar en la calle, si tenemos el cubrebocas nos van a ver con rechazo, porque `no vaya a ser que esté enfermo, comentó la académica universitaria.

Como otros tipos de duelo, el social experimenta varias etapas emocionales. La primera se puede caracterizar por un shock o la sensación ante la noticia de la pérdida. En el caso de la pandemia por COVID-19, ocurre cuando se anuncia el confinamiento de la población, la cancelación de las clases y de distintas otras actividades.

La maestra Medina Hernández señala que con esta primera etapa de shock se presenta un mecanismo de defensa en la persona, quien tiende a negar de distintas formas el hecho que ocurre. Otras emociones después del shock y la negación pueden ser la desesperación, la tristeza, la depresión, el enojo, la incertidumbre, el estrés, la culpa y la angustia, entre otros. Una vez que se experimentan estas emociones, la maestra Medina recomienda llegar a la aceptación y es cuando se llega a la parte final del duelo.

FUENTE: UNAM-DGDC

2 thoughts

  1. Me gustan los temas de psicología aplicados y explicados en nuestra vida cotidiana, son muy enriquecedores. Y deseo le den más espacio por este medio. Gracias por compartir.

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