fbpx

Fundación UNAM

Dispositivos móviles: fuentes generadoras de CO2

Hoy existe una gran preocupación social por la contaminación y sus efectos sobre el planeta, sin embargo se ha descuidado la contaminación originada por los servidores y dispositivos que al utilizar la red dejan una huella de carbono en la atmósfera, expuso Gabriela Jiménez Casas, del Instituto de Ecología (IE) de la UNAM.

Cada uno de los dispositivos que requiere de una conexión a algún servidor, sin importar el tamaño, contamina con cada búsqueda en una página o al usar una red social; cada 24 horas se genera de 25 mil a 35 mil toneladas de CO2 en el mundo por la transmisión de datos por internet, afirmó la especialista.

Jiménez Casas explicó que al utilizar el internet se activan los servidores, mismos que necesitan un proceso de enfriamiento para no quemarse. Al realizar este proceso se utilizan sistemas que ocupan agua o aire acondicionado, generando de esta forma una gran cantidad de CO2.

Aunque las personas están haciendo un esfuerzo por cambiar el papel por formatos electrónicos, la ecóloga comenta que esto no es funcional considerando que también los medios digitales están generando contaminación; un correo puede generar hasta 50 gramos de carbono, cifra que puede aumentar dependiendo el contenido adjunto o el número de copias y remitentes; o bien, un video puede generar 0.2 gramos de carbono por segundo, haciendo que un video de una hora produzca 720 gramos.

Como alternativa, para disminuir esta contaminación, la experta sugiere desconectar los cargadores de los dispositivos si no están en uso, apagar las computadoras, laptops y celulares cuando no los necesitamos, e incluso responder a sólo un remitente cuando se manden correos electrónicos, además de intentar mandar los adjuntos en el tamaño más compacto posible.

Aunque todos estamos contribuyendo al efecto invernadero y a los gases que lo favorecen cada que utilizamos el internet, aseguró que hay países que contaminan más, tal es el caso de Estados Unidos, Japón, Alemania, Francia y Reino Unido.

Concluyó comentando que este tipo de contaminación puede ser igual o peor que el que provocan las fábricas o coches, y de no controlarlo tendrían que tomarse medidas o restricciones para disminuir la producción de CO2.

“Podría, en un caso muy extremo, llegar a limitarse el uso de internet, lo cual -si hablamos en el sentido académico-, sería catastrófico porque muchos, si no es que la mayoría en la Universidad, dependemos de esta herramienta”, advirtió.

FUENTE: DGCS UNAM

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *