Fundación UNAM

Programa de Donación de Cuerpos con más de 500 candidatos

La Facultad de Medicina de la UNAM ya cuenta con 500 donantes para que cuando mueran sus cuerpos sean enviados a dicha entidad académica, y sirvan para la formación de nuevos profesionales de la medicina.

A poco más de un año de actividades, el Programa de Donación de Cuerpos tiene ya esta base de datos, cuyo propósito es que su estudio sirva para alargar la vida de otros.

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El objetivo del PDC es que las personas cedan su cuerpo a la investigación y docencia una vez que mueran. Cabe recordar que los cadáveres que no son reclamados llegan al anfiteatro de la FM mediante convenios establecidos con el Tribunal Superior de Justicia y el Instituto de Ciencias Forenses, pero sólo pueden conservarlos como instrumentos de estudio un año siete días; después de ese periodo deben tener un destino final, como lo marca la ley: al cumplirse el tiempo estipulado por el donante el cadáver será incinerado y devuelto a los familiares. Ésta es una de las razones por las que surgió el programa.

Dicho programa fue establecido en octubre de 2016 para instituir y asegurar la disponibilidad de cuerpos con fines docentes y de investigación: desarrollo de nuevos tratamientos médicos, técnicas quirúrgicas, dispositivos biomédicos y perfeccionamiento de prácticas médicas y forenses.

La Facultad de Medicina cuenta con la mejor infraestructura en Latinoamérica para innovar e impulsar los procesos de donación, y en el PDC hay dos líneas de estudio: Identificación humana en población mexicana y Variantes anatómicas en población mexicana.

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Diego Pineda Martínez, jefe del Departamento de Anfiteatro de la FM explicó que uno de los proyectos implica integrar una colección ósea mexicana, que permita hacer comparaciones para determinar si se trata de hombre o mujer, y la edad del individuo (a través de la sínfisis del pubis o de la cuarta costilla).

Además, se trabaja con hueso quemado para saber a qué temperatura de éste puede identificarse ADN mitocondrial.

La segunda línea es significativa para los procesos quirúrgicos, pues en los cadáveres pueden encontrarse variantes anatómicas de relevancia para los cirujanos, “mismas que estamos obligados a documentar y reportar para que tomen sus precauciones en la práctica profesional”.

Fuente: Gaceta Digital UNAM 

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