Cómo retener mejor la información según la neurociencia
La forma en la que aprendemos habilidades cognitivas y de lenguaje es un proceso complejo que involucra múltiples aspectos de nuestro cerebro y entorno.
La inteligencia abarca diferentes habilidades como la percepción, atención y resolución de problemas. La neurociencia busca comprender cómo aprende el cerebro y cómo se ve influenciado por el medio ambiente, nuestro entorno, los procesos biológicos y fisiológicos.
El neuroaprendizaje comienza en los momentos sensibles del desarrollo humano en los que somos más receptivos a ciertos aprendizajes. Nuestro cerebro aprende a raíz de la conexión con el contenido emocional, lo que facilita la fijación de recuerdos.
Por otra parte, la neurodidáctica aplica estos conocimientos para diseñar estrategias didácticas y metodológicas que promueven un mayor desarrollo cerebral.
Actualmente existen varias estrategias que pueden mejorar la eficacia del aprendizaje:
- Estudiar conceptos relacionados de forma paralela (intercalado) para mejorar la comprensión y diferenciación entre los términos.
- Variar la forma en que se estudia y practicar una tarea para facilitar la retención de información.
- Autoevaluarse constantemente para identificar áreas de oportunidad y reforzar la confianza en lo que ya se aprendió.
- Repetir en voz alta lo que se quiere recordar para desarrollar la memoria.
- Tomar descansos frecuentes para permitir la consolidación de los nuevos aprendizajes.
- Dormir lo suficiente para fortalecer la memoria.
Al aplicar estas estrategias, se puede potenciar la capacidad de retener información a largo plazo y aprender de manera más rápida y eficiente.
Otro aspecto fundamental es la memoria de trabajo y la memoria a largo plazo, ambas permiten sostener y manipular la información a corto plazo. Se consigue a través de seguir instrucciones, efectuar cálculos mentales y comprender textos, por lo que, para potenciar el aprendizaje y el estudio se pueden implementar diferentes técnicas como:
- La técnica de espaciado: Consiste en brindar al cerebro el tiempo necesario para procesar el conocimiento, ya que estudiar durante periodos prolongados puede saturar la mente.
- Recuperación activa: Este método activa diversas áreas cerebrales ya que, en lugar de revisar repetidamente la información, busca recordarla activamente a través de diferentes actividades que exijan el uso de dicho conocimiento.
- Elaboración y mnemotécnicas: Las mnemotécnicas consiste en una oración corta y fácil de recordar que ayuda de manera artificiosa a relacionar palabras, con el objetivo de memorizar conceptos con más facilidad. Esto hace que se conecte la nueva información con conocimientos previos y vivencias, lo que facilita la memoria a largo plazo.
Es importante aprovechar estas herramientas para enriquecer la memoria y habilidades cognitivas, elevando el desempeño en el estudio, trabajo y vida cotidiana. La neurociencia respalda estas técnicas y destaca la importancia de la práctica y la repetición para reforzar las conexiones neuronales.
Fuente: Facultad de Psicología, UNAM | Facultad de Medicina, UNAM| UNAM Global





