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Fundación UNAM

La Coordinación para la Igualdad de Género cumple su primer año

El pasado 2 de marzo se cumplió un año que se publicó el Acuerdo Rectoral, con el cual se formó la Coordinación para la Igualdad de Género (CIGU), un organismo que se ha enfocado -los últimos 365 días- en sumar voces, proyectos, propuestas, y todo aquello que permita un diálogo a favor de la igualdad de derechos humanos y para la prevención de la violencia. Una labor que ha realizado toda la comunidad universitaria basada en escuchar y enlazar para transformar, aseguró la Dra. Tamara Martínez Ruíz, coordinadora para la Igualdad de Género de la UNAM.

Ante la plena conciencia de que la igualdad sustantiva de género es esencial en la agenda para siglo XXI, así como para el desarrollo humano, nace la CIGU, que con seguridad afirma que sólo reconociendo la existencia de la violencia contra las mujeres y su actual normalización, es posible trabajar sobre ella, prevenirla y erradicarla.

Como desde un principio estableció en su misión, esta coordinación ha funcionado  “en espiral”, es decir, trabajan de abajo hacia arriba, y de regreso; escuchan a la comunidad y todo aquello que ha sido silenciado o minimizado para entonces sobre ella misma accionar a través de consensos, diálogos, justicia, construcción de paz, y otras tantas alternativas.

Escuchar e implementar programas y acciones que resuelvan las demandas son actividades que también se ven en el Plan de Desarrollo Institucional 2019-2023, incluso, cinco de los seis ejes y 40 de los 265 proyectos tienen una relación con la Igualdad Sustantiva, comenta la experta.

Para dicha Coordinación, el 30% de los proyectos tienen la prioridad de atender y prevenir la violencia de género; el 25% es para comunicar y sensibilizar a la comunidad universitaria en materia de igualdad sustantiva; el 15% pretende transversalizar la política institucional en materia de género y contar con una legislación con esta misma perspectiva; el 8% para la docencia e investigación con perspectiva de género.

Para poder llevar a cabo todo lo anterior, durante 2020 trabajaron en capacitar a las autoridades de la UNAM en una primera etapa, en la cual participaron especialistas nacionales e internacionales, todas expertas en temas de género y desigualdades, así como capaces de crear metodologías y estrategias para erradicar la violencia de género dentro de la universidad.

Así mismo se ha impulsado con la ayuda de otras instancias universitarias la creación de cursos, asignaturas, talleres y capacitaciones; se ha ayudado a las 87 comisiones internas para la Igualdad de Género en su reestructuración; y se destaca el nuevo programa de Posgrado en Estudios de Género con la Facultad de Filosofía y Letras, el CIEG, el CEIICH y el CRIM.

Una de las misiones más importantes para la CIGU es la prevención y erradicación de la violencia, por lo cual se vinculó con la nueva estructura de la Defensoría de los Derechos Universitarios, hoy para la Igualdad y Atención de la Violencia de Género (DDUIAVG). Además, desde el pasado noviembre asumió el Programa de Personas Orientadoras Comunitarias (POCs).

Ha sido un año de esfuerzos por una inclusión de la comunidad universitaria a esta labor, por la creación de espacios que fomenten la igualdad de género y por promover una cultura de igualdad, todo logrado a través de más de 100 actividades culturales realizadas con varias dependencias de la Universidad que se han sumado a esta misión de sensibilizar, visibilizar y comunicar la realidad que estamos viviendo.

Y aunque la pandemia no ha permitido que estas actividades sean presenciales, la CIGU, como muchas otras entidades universitarias, han sabido aprovechar las plataformas digitales, redes sociales para alcanzar a millones de personas, incluso, crearon La Boletina, un periódico digital que hoy cuenta ya con 12 ediciones.

Todo lo anterior ha sido el resultado de un trabajo en equipo que ha permitido detectar las áreas de oportunidad, así como los retos a enfrentar. Se han realizado análisis y diagnósticos a través de las demandas de la comunidad universitaria y la escucha de todas las voces que han encontrado en la CIGU un espacio de libertad, lo cual se pretende plasmar en una próxima publicación con Libros UNAM de las Voces de las Universitarias en la Pandemia, que contiene al menos 90 artículos testimoniales de las universitarias que atendieron la convocatoria de la coordinación.

Para la CIGU es muy importante que la UNAM, como referente en todo el mundo, logre transformaciones positivas en la sociedad en temas de igualdad sustantiva, aún más considerando que el quinto Objetivo para el Desarrollo Sostenible (ODS) de la agenda 2030, del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), posiciona la igualdad de género como un derecho básico para lograr una sociedad plena.

FUENTE: GACETA UNAM

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