¿Estrella o cometa?
La tradición cristiana cuenta que Melchor, Gaspar y Baltazar, conocidos como los Reyes Magos, siguieron a la Estrella de Belén para encontrar al niño Jesús.
Esta narrativa puede tener diversas explicaciones históricas y científicas. Para Julieta Fierro, investigadora del Instituto de Astronomía de la UNAM, la Estrella puede ser una referencia a la tradición egipcia en la que, cuando nacía un bebé el 21 de diciembre, se le ponía una estrella en la cuna para señalar el solsticio de invierno.
Por otra parte, Fierro cree que la Estrella de Belén no era un solo astro, si no que se trataba de la percepción de Júpiter, Saturno y Marte, que aunque a simple vista parecen simples estrellas, cuando los tres planetas se acercan parecen un solo lucero de gran tamaño y brillo.
Mientras tanto, para otros expertos el fenómeno se trataba de un cometa, teoría respaldada por el pintor italiano Giotto, que en 1305 creó “La adoración de los tres Reyes Magos” en donde la representación de la Estrella tiene muchas similitudes con el cometa Halley.
Esta explicación también se sustenta con los conocimientos astronómicos de la época, que no eran suficientes para diferenciar de estos dos tipos de astros.
Los cometas son cuerpos sólidos formados por un núcleo de roca y hielo, provienen principalmente del Cinturón de Kuiper y la Nube de Oort. Giran alrededor del Sol en una órbita elíptica y cambian su composición a medida que se acercan o se alejan de él, cuando la temperatura aumenta, desprenden gas visible desde la Tierra.
Mientras que las estrellas están compuestas principalmente por hidrógeno y helio. Son de gran tamaño, producen luz, calor y radiación, además su movimiento es de muy pequeña dimensión.
Para honrar a Giotto, que sin saberlo creó el primer dibujo realista occidental de un cometa, en 1986 se le dio su nombre a una sonda espacial europea que fotografió y examinó al cometa Halley.
Fuente: UNAM Global, Ciencia UNAM





