¿Para qué sirve el reloj biológico?
Todos los seres vivos tienen un reloj biológico, vital para procesos como el sueño, el ritmo cardíaco, la presión arterial, la temperatura del cuerpo y el metabolismo.
Todos los seres vivos en la Tierra tienen un sistema que les permite adaptarse a la constante rotación del planeta, a este mecanismo se le conoce como reloj biológico y es vital para adaptar los procesos naturales de un ser vivo a los ciclos de 24 horas.
El reloj biológico es muy importante para nuestra salud y vida social, es el responsable de brindarnos energía en la mañana para llevar a cabo actividades cotidianas y nos hace descansar por la noche.
Comportamientos como el sueño, las hormonas, el ritmo cardíaco, la presión arterial, la temperatura del cuerpo y el metabolismo están estrechamente relacionados con el reloj biológico, sin embargo, es muy fácil confundir a este mecanismo y cualquier alteración puede tener consecuencias en la salud.
Por ejemplo, el reloj biológico responde a la luz: cuando hay poca iluminación se produce la hormona que induce al sueño llamada melatonina. Normalmente, cuando anochece los niveles de melatonina se elevan y producen sueño, sin embargo la exposición a altos niveles de luz (como la que emiten las pantallas) pueden alterar este proceso natural.
Si nuestro reloj interno sufre alteraciones puede provocar muchas afecciones como sobrepeso, obesidad, diabetes, hipertensión arterial, depresión, trastornos del sueño, cáncer, ansiedad, un bajo rendimiento diario, así como procesos asociados al envejecimiento.
Afortunadamente regular el reloj interno es fácil, principalmente, se necesita repetir un evento en el mismo horario constantemente. Expertos universitarios recomiendan generar hábitos, tener rutinas y ser constante con los horarios de comidas y descanso.
La Universidad ofrece una amplia variedad de cursos para implementar en tu rutina, además de recursos como la Clínica del Sueño para volver a estabilizar tu reloj biológico.





