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Graciela de la Torre Pérez: En la incansable labor de promover el arte mexicano, especialmente entre jóvenes

Graciela de la Torre Pérez, académica de la UNAM, museógrafa, funcionaria y gestora cultural comparte en entrevista el trabajo de los museos para difundir arte.

Hablar con la maestra Graciela de la Torre Pérez es conversar con varias mujeres a la vez: la museógrafa que ha dirigido lugares tan importantes como el Museo de San Carlos, el Museo Nacional del Arte (MUNAL), o el Museo Universitario de Arte Contemporáneo (MUAC) de la UNAM (por mencionar sólo algunos); la académica, la funcionaria o la gestora cultural que ha dedicado toda su vida laboral a impulsar y preservar los recintos del arte.

En entrevista para Fundación UNAM, brindó su opinión respecto a los programas que los museos enfocan a los jóvenes y niños, además de asegurar que se debe de aprovechar nuevas herramientas para masificar el arte, como las redes sociales, páginas y aplicaciones de internet.

También académica, Graciela de la Torre se encuentra impartiendo la Cátedra Extraordinaria Inés Amor de Gestión Cultural de la UNAM. Fundación UNAM colaborará para realizar una encuesta a los alumnos de los Colegios de Ciencias y Humanidades (CCH) de la Ciudad de México para conocer el consumo cultural de los estudiantes de preparatoria y realizar contenidos audiovisuales basados en sus gustos e intereses.  “Hay que saber ver al otro lado del espejo”, afirma.

– ¿Usted cree que actualmente existen programas específicos en los museos dedicados a la juventud?

Los servicios educativos de los museos de arte se fundaron a mediados de la década de 1970 y han evolucionado enormemente.  Pasaron de llamarse “servicios educativos”, luego “comunicación educativa”, hasta lo que hoy día muchos museos llaman “mediación”.

Los museos dependen de sus marcos administrativos: si son museos públicos, dependen de la Secretaría de Cultura, de los gobiernos estatales o del gobierno de la Ciudad de México; si son museos universitarios o museos privados, dependen de una institución específica.

En múltiples artes vemos que es un fenómeno de esta centuria los museos con financiamiento privado, como el Museo del Papalote o el Museo Arocena. Antes esto no sucedía, pues los museos que sobresalían eran los del estado, pero creo que ahora hay un equilibrio de calidad entre lo que producen los museos privados y los museos públicos.  

También tenemos museos mixtos, como el Museo de San Ildefonso, que depende de tres mandatos pero todos se esfuerzan en la misión de conseguir colecciones y difundirlas.

La mayoría de los servicios educativos de este país están enfocados en el público infantil, a excepción de los museos universitarios, que tienen muchos programas para el público joven, pues son la población de la universidad.

– ¿Qué ha apreciado en los programas de museos universitarios?

En el MUAC, por ejemplo, hay un programa multipremiado llamado “MUAC en tu casa” en el cual se le prestaban obras a los estudiantes y se las llevaban a su casa. Incluso hay un estudio socioeconómico y psicológico sobre si había impactado tener arte en su casa y es muy interesante saber que efectivamente, conocer el arte, llevarlo a su casa y saberlo cuidar, sí impactaba de manera muy positiva la vida de los estudiantes y de sus familias. Y los enlaces o acompañantes del museo para interactuar con el público, son todos jóvenes preparatorianos.

En la Cátedra Inés Amor hemos tenido un programa llamado “Circo, maroma y teatro, encuentra tu vocación” y ahora estamos por iniciar un estudio socioantropológico en las nueve preparatorias y cinco CCH.

Tenemos “Piso 16”, programa de Difusión Cultural, dedicado exclusivamente a los jóvenes, que los capacita para que puedan encontrar un futuro a través de la actividad artística.  En Universum también, los anfitriones o enlaces que acercan la ciencia a los visitantes son jóvenes.  En Tlatelolco tenemos la Unidad de Vinculación Artística y el Museo Experimental “El Eco”, con programas para estudiantes de Arquitectura.  San Ildefonso hace lo suyo por su parte. 

Los museos universitarios atienden más al público joven que al público infantil son un nicho muy importante para este país. Hay una gran tradición en México para atender a este sector y establecer estrategias de aprendizaje en los recintos museísticos, ya sea museo de artes, arquitectura o ciencias, pero el objetivo de la Universidad, son los jóvenes.

En la actualidad, sin importar la edad, todos utilizan aplicaciones de internet, ¿se están haciendo uso adecuado de estas herramientas o se les puede aprovechar más?

Sí se están utilizando, la pandemia nos enseñó a trabajar a distancia, a comprender que no solamente el contacto físico con la obra de arte puede rendir sus frutos.  Por ejemplo, en el MUAC se abrió en pandemia una sala virtual que a la fecha sigue abierta. Las nuevas tecnologías también pueden ayudarnos para encontrar otros medios para el aprendizaje, no sustituye, pero son complementarios absolutamente. 

Ahora, desde la cátedra Inés amor y justamente con Fundación UNAM, trabajarán juntos en este programa que estamos haciendo para conocer las características del consumo cultural de los jóvenes en preparatoria y en CCH:  ¿Qué entienden por “cultura”, qué necesitan de la cultura, cómo podemos acercarlos a la cultura? 

Este estudio socioantropológico va a ser fundamental para evaluar, proponer y afianzar las vías en las que vamos a recorrer y acercar a los jóvenes preparatorianos y de CCH a través de la cultura y el arte.

¿Cuándo tendrán los resultados de dicho estudio?

Estamos viendo tiempos, yo espero que podamos echarlo a andar para antes de que acabe el año. Los resultados nos sorprenderán, desde luego.  Muy poco se hacen este tipo de estudios antropológicos y creo que es fundamental evaluar el trabajo que se hace.  Durante la pandemia hicimos tres encuestas para saber cómo están comunicándose nuestros públicos.  

A mi me tocó hacer una encuesta para saber qué estaban haciendo los museos a puerta cerrada durante la pandemia y me encontré con sorpresas tremendas, porque al principio de la pandemia había quiénes no disponían de computadoras para poder subir al universo del arte y la cultura que son los museos.  Hay que saber ver al otro lado del espejo.

Va a ser un reto utilizar herramientas como las redes sociales, en las cuales se competiría por la atención del espectador y algunos de los otros usuarios subirán videos y contenido que duran pocos segundos

Desde luego que competirán, porque lo que tenemos es la satisfacción inmediata.  Estaremos compitiendo contra eso, desde luego.  Pero mejor vamos a complementarnos unos con otros porque no podemos obviar que existen y es una manera de tener, en la actualidad, muchas de las cosas con las que vivimos y nos dan una buena vida.

La maestra cerró la entrevista afirmando que ella es “admiradora de Fundación UNAM, justamente estaba recordando cuando conocí a la Fundación en 2004 y creo que es el mejor invento que pudo haber ideado el Doctor Sarukán, no solo en el ámbito social, sino también en el cultural, su labor es invaluable e indispensable”.

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