Detrás de los incendios
Durante el 2024 se registraron más de 8 mil incendios forestales que afectaron alrededor de un millón de hectáreas de vegetación en las 32 entidades federativas de México, según datos del Servicio Meteorológico Nacional.
Los incendios forestales son fenómenos causados en el 99% de los casos por personas, debido a actividades agropecuarias, de urbanización y accidentes por cigarros o fogatas.
Para controlar los daños que pueden causar, México cuenta con al menos dos sistemas de alerta temprana para monitorear incendios, el Sistema de Alerta Temprana de Incendios Forestales, a cargo de la Comisión Nacional para el Conocimiento y Uso de la Biodiversidad; y el Sistema de Predicción de Peligros de Incendios Forestales (SPPIF), coordinado por la Comisión Nacional Forestal en colaboración con la Universidad Juárez del Estado de Durango.
Además, el Laboratorio Nacional de Observación de la Tierra (LANOT) del Instituto de Geografía (IGg) de la UNAM, cuenta con un algoritmo informático para determinar incendios cada 10 minutos a través de imágenes satelitales para asegurar la detección, seguimiento y alerta oportuna de los siniestros.
Con esta aportación universitaria es posible detectar anomalías térmicas y generar imágenes, datos y coordenadas para ubicar en tiempo real incendios forestales, quemas agrícolas o puntos de calor en todo México, Estados Unidos y países vecinos de América Latina.
Estas herramientas permiten actuar rápidamente para controlar incendios, aunque la cultura de la prevención podría salvar muchos más espacios naturales.
Expertos recomiendan, especialmente a los visitantes, no dejar encendidas fogatas, cigarros, cerillos o brasas en bosques y selvas, así como evitar dejar fragmentos de vidrio, cristales, espejos o botellas pues podrían convertirse en una fuente de calor y comenzar un incendio.
Finalmente, es vital alertar a las autoridades sobre cualquier señal de incendio y no actuar por cuenta propia.





