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Fundación UNAM

¿Sabías el origen de la Tienda UNAM?

En 1978 fue creada la primera Tienda UNAM, la cual se ubicaba en el Estadio Olímpico de CU, sin embargo, por cuestiones de logística esa tienda se cerró y actualmente está cerca del edificio Mario Molina de la Facultad de Química, a lado de la estación del Metro CU.

Su creación fue considerada un logro para apoyar la economía de los trabajadores de la UNAM, mediante un subsidio que en aquellos tiempos apoyaba el gobierno federal a las tiendas de los trabajadores del Estado, con el fin de poder adquirir productos para el hogar y la alimentación a precios más accesibles, explica Ana María Mendizábal Rico, jefa del Departamento de Comunicación de la Tienda UNAM.

TiendaFrutasyVerduras

Recuerda que únicamente ingresaban trabajadores de la Máxima Casa de Estudios. Para 1985 se retira el subsidio y se abre el acceso a toda persona que desee surtir su despensa en dicho sitio.

La mayor parte de las personas tiene en mente que en la Tienda UNAM se oferta ropa deportiva y todo equipo relacionado con la actividad deportiva, sin embargo, refiere Mendizábal Rico la mayor parte de los productos son para consumo humano, productos de primera necesidad, naturistas, libros, farmacia, y se apoya a pequeños proveedores artesanales.

TiendaCómputo

La Tienda, comenta, aparte de surtir la despensa, también concentra diversos servicios que van desde una óptica, ortopedista, servicios de pago como bancos y de gobierno, cerrajería y relojería. Resalta  Ana María Mendizábal, en el espacio de la explanada de la Tienda se llevan a cabo diversos eventos culturales, que sirven para difundir el talento que existe en la Máxima Casa de Estudios con apoyo de otras dependencias universitarias.

Finalmente, la jefa del Departamento de Comunicación de la Tienda UNAM, menciona que opera bajo un esquema de exigencia de los consumidores, quienes en su mayoría son de la comunidad universitaria, por ello, se venden muchos productos renovables, amigables con el medio ambiente, de innovación y desarrollo, pues dice, es un público mucho más exigente en lo que consume.

Fuente: DGCS, UNAM