Revolución, la inspiración de Sergio Pitol en sus escritos
Sergio Pitol, escritor, traductor y diplomático, nació en un lugar remoto: en Potrero, Veracruz en 1933. Pasó su infancia rodeado de pensamientos contradictorios en torno a la época previa a la Revolución, emitiéndole las virtudes de aquellos años, pero a la vez llena de miserias y calamidades, lo cual le trajo inspiración en la creación de sus primeros cuentos.
Huérfano a los cuatro años, creció en Potrero entre cañaverales, palmas y gigantescos árboles de mangos. Durante varios años estuvo enfermo de paludismo, lo que le obligó a recluirse en casa, tiempo que aprovechó para entregarse a la lectura: comenzó con Verne, Stevenson, Dickens y a los doce años ya había terminado Guerra y Paz.
A los diecisiete años ya estaba familiarizado con Proust, Faulkner, Thomas Mann, Virgina Woolf, Kafka, Neruda, Borges, los poetas del grupo Contemporáneos, mexicanos, los de la generación del 27 y los clásicos españoles.
Su abuela se hizo cargo de su educación, por lo que ella representó una figura importante en su vida, pues le sirvió de modelo y referente a la hora de iniciarse en la literatura, ya que pasaba la mayor parte del día leyendo novelas, sobre todo las de Tolstoi, su autor preferido.
A los dieciséis años llegó a la Ciudad de México para estudiar en la Universidad Nacional Autónoma de México, y encontró su vocación verdadera, su camino hacia la literatura, en la Facultad de Derecho.
Se tituló en derecho en la UNAM, y ha sido titular de esa carrera en su alma máter, en la Universidad Veracruzana de Xalapa y en la Universidad de Bristol.
Fue miembro del Servicio Exterior mexicano desde 1960, para el que trabajó como agregado cultural en París, Varsovia, Budapest, Moscú y Praga. Residió también en Roma, Pekín y Barcelona por motivos de estudio y trabajo.
En esta última ciudad vivió entre 1969 y 1972 traduciendo para varias editoriales, entre ellas Seix Barral, Tusquets y Anagrama. Actualmente vive en Xalapa, Veracruz.
Fuente: Cultura UNAM







