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Fundación UNAM

Abejas, con capacidades para realizar operaciones aritméticas

La materia a la que le teme la mayor parte de los estudiantes, desde la primaria hasta la licenciatura, son las matemáticas. Sin embargo, no sólo los humanos las utilizamos, también muchos animales las usan en su vida diaria.

Uno de ellos es la abeja. Aunque son menos conocidos los trabajos sobre la capacidad de esos insectos para sumar y restar. En un artículo publicado en Science Advanced a principios de marzo de este año, investigadores australianos lo demostraron.

En su estudio “Numerical cognition in honeybees enables addition and subtraction”, los científicos, dirigidos por Adrian G. Dyer, del Departamento de Fisiología de Monash University, en Australia, trabajaron con algunas abejas con el propósito de prepararlas para estas operaciones aritméticas.

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“Hay una amplia bibliografía sobre la capacidad de aprendizaje de esos insectos, pero este trabajo es el primero que demuestra que también pueden sumar y restar. Este estudio es bastante claro porque es el análisis de la capacidad cognitiva de estos insectos; una forma sencilla de referirse a la cognición es pensar, y las indagaciones sobre esta capacidad de las abejas tienen una larga tradición, sobre todo a partir de su danza, que es todo un sistema de comunicación”, explicó Carlos Cordero, del Instituto de Ecología.

Destacó que estos investigadores las adiestraron para realizar una tarea, y ya que aprendieron a hacerla se les cambió el escenario para ver si sólo la mecanizaron o si pueden innovar a partir de las reglas aprendidas.

Los especialistas no trabajaron con abejas de laboratorio, sino silvestres. En el campo prepararon muchos panales con el fin de tener algunas disponibles para su experimento. Eran de las llamadas de vuelo libre, no estaban encerradas en el laboratorio, pero les pusieron comederos cercanos al lugar del experimento para que algunas los visitaran.

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De las que llegaron a los comederos capturaron algunas y las marcaron. Fueron 14 con las que experimentaron. En su artículo, explican cómo las entrenaron para que identificaran colores (azul o amarillo) como representación simbólica de la suma o adición (azul) o de la resta o sustracción (amarillo), y de esta manera elegir el resultado correcto en una operación aritmética.

En esta fase de aprendizaje a las abejas se les hizo repetir este ejercicio cien veces, utilizando los colores y número de figuras geométricas de manera aleatoria; durante esta fase las decisiones correctas fueron de más de 80 por ciento, con lo que se encontró que estos insectos aprendieron de manera simultánea a sumar y a restar a partir del color de la muestra en el ingreso del laberinto.

También se observó que cada abeja aprendió de manera diferente, quizá entre otras razones a las distintas capacidades cognitivas de cada una.

Fuente: Gaceta UNAM

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