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Elección de Jerusalén como capital de Israel , contra el Derecho Internacional: UNAM

La decisión de reconocer a la ciudad de Jerusalén como capital de Israel por parte del presidente de Estados Unidos, viola las leyes internacionales y echa por la borda años de trabajo por lograr la paz, así lo afirma Moisés Garduño, académico de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM.

“La medida lastima los valores más profundos, no sólo de los musulmanes palestinos, sino de una población de musulmanes que vive en el Medio oriente y más allá. Hay un sentimiento de indignación compartido. Es ilegal en cuanto al derecho internacional, a todos los acuerdos de Ginebra”.

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Jerusalén es considerada como la ciudad más sagrada para el judaísmo, el cristianismo y el islam. Hacia 1947 el territorio británico de Palestina fue sometida a una ocupación aprobada por la ONU, que establecía dos estados; uno árabe y otro judío.

Esto fue lo que inició la disputa por esta ciudad, originando intervenciones militares, problemas económicos, violaciones a derechos humanos por ambas partes en conflicto y que se agravarán tras la decisión del actual presidente de Estados Unidos.

“Trump no se da cuenta de la dimensión del problema. Lo que está haciendo es institucionalizar la ocupación de Palestina por parte de Israel. Está dándole el beneplácito, el reconocimiento de un conflicto que en el terreno ha tenido consecuencias para muchas generaciones”, puntualiza el académico de la UNAM.

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Garduño explica que el anuncio no implica que Jerusalén se convierta automáticamente en la capital de Israel, pues organismos como la ONU, la Liga Árabe; así como países como Egipto, Omán o Kuwait, deben revertir, rechazar y cuestionar la medida con argumentos basados en el derecho internacional.

Aunque Trump reconozca a Jerusalén como capital de Israel, materializarlo llevará tiempo. Esto es una oportunidad para que los palestinos hagan escuchar su voz y se busque una ruta hacia la paz.

“Un proceso de paz sin justicia no puede ser considerado genuino. Sin justicia y dialogo, aunque Trump lo diga y el primer ministro de Israle lo repita, no habrá paz”, asegura el experto de la UNAM.

Fuente: Dirección General de Comunicación Social, UNAM

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