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Fundación UNAM

Se crean nanovacunas contra COVID-19 en el IFC

Una de las metas y retos más importantes en los últimos meses para los científicos ha sido la creación de una vacuna efectiva y segura contra el SARS-CoV-2. Situación en la que ha trabajado el investigador del Instituto de Fisiología Celular (IFC), Luis Alfonso Vaca Domínguez, quien fue ganador del segundo lugar en Investigación Tecnológica del Premio Canifarma 2021.

El universitario y su equipo de colaboradores han desarrollado una vacuna que usa nanopartículas que podrían usarse como antígenos neutralizantes de la enfermedad, y en la que además están poniendo a prueba una tecnología que ya ha sido usada en vacunas contra virus en animales para determinar su efectividad contra el coronavirus.

A diferencia de los enfoques tradicionales en los que utilizan virus inactivados para las vacunas, o con proteínas recombinantes o material genético de éste, o partículas de otros tipos, en el IFC están creando secuencias de péptidos que se agregan espontáneamente asemejando al virus, logrando así que las nanopartículas induzcan una respuesta inmune en el organismo, explicó Vaca Domínguez.

Al ser vacunas formadas únicamente de proteína, no sólo son seguras sino también biodegradables en el organismo.

“Nuestras nanopartículas despliegan en su superficie la proteína de la corona (spike) del coronavirus. El sistema inmune no es capaz de diferenciar entre nuestras nanopartículas y los coronavirus y monta una respuesta inmune contra el virus. Debido a que las nanopartículas no llevan material genético del virus (son exclusivamente proteína) no inducen enfermedad, pero sí la generación de anticuerpos que pueden neutralizar al coronavirus”, abundó Vaca.

El investigador y su grupo han realizado en años recientes varias “nanovacunas” –cuya tecnología está desarrollada y patentada en México- contra virus que afectan animales, de las cuales hoy están en pruebas clínicas dos, para cerdos (circovirus) y aves (influenza aviar).

Una de las ventajas de las nanovacunas es que no requieren de refrigeración y su vida puede extenderse de meses a años, lo cual se traduce a costos más bajos de producción, almacenamiento, transporte y distribución de vacunas.

Los expertos confían en que una vez probada, esta plataforma se utilice para la producción de vacunas más rápida y eficiente ante las nuevas pandemias y emergencias sanitarias que puedan surgir por patógenos.

Si quieres saber más sobre el trabajado del investigador Luis Alfonso Vaca y del Instituto de Fisiología Celular, puedes ver una entrevista al respecto AQUÍ.  

FUENTE: GACETA UNAM

2 thoughts

  1. Ojala, que esto se haga realidad. urge apoyo a la UNAM, en vez de estarla criticando. La ciencia es la base de todo país ya si lo deberían pensar todos los presidentes y mandatarios de los países. Gracias a los investigadores esperemos se libre a la humanidad y a los animales de patógenos.

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