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La obesidad y su repercusión en la salud

  • ¿Nuestro entorno influye en lo que comemos?

Martha Kaufer Horwitz, directora de Nutrición del Instituto Nacional de Ciencias Médicas y Nutrición “Salvador Zubirán”, advirtió que debe reconocerse a la obesidad como una enfermedad grave, cuyo índice de casos va en aumento, y que puede derivar en graves consecuencias para la salud de la población.

En la conferencia “Obesidad: causas, consecuencias y tratamiento” organizada por el Instituto de Ciencias Aplicadas y Tecnología, la académica informó que es importante reconocer los riesgos de la acumulación excesiva o anormal de grasa y reconocerla como una enfermedad compleja que requiere tratamiento y asumir responsabilidad, tanto por parte de los gobiernos como de los profesionales de la salud, para crear campañas de prevención y ofrecer tratamientos integrales.

“Existen estudios y artículos publicados en revistas especializadas de prestigio como “Journal of Medicine” que demuestran cómo es un padecimiento que puede contagiarse a partir de las relaciones sociales, como de proximidad geográfica entre las personas”.

Kaufer Horwitz explicó que, a diferencia de otras enfermedades, el consumo de alimentos, la actividad física y el estilo de vida son influenciados por el entorno social, esto porque la interacción y adaptabilidad son indispensables para la supervivencia humana. 

La académica invitó a analizar el entorno en el que vivimos, observar el balance energético y formular las preguntas: “¿Qué consumo cuando estoy triste, cuando estoy feliz o cuando estoy estresado?”. En torno a estas preguntas, Kaufer puntualizó que, mientras los entornos se pueden modificar rápidamente, la genética, por el contrario, puede tardar miles de años en atravesar un proceso de modificación. 

“Yo puedo tener una propensión o una susceptibilidad para presentar obesidad, pero tiene que haber algo en mi entorno, ya sea individual o social, que lo detone”, enfatizó.

La especialista señaló que el gran desafío es identificar estos ambientes y adquirir herramientas, a través de profesionales de la salud, para atenderlos. Además mencionó que existen tres principales causas que contribuyen a la ganancia de grasa corporal, como son: metabolismo lento, incremento en el consumo de alimentos y la ausencia de actividad física.

Al hablar de las consecuencias derivadas de la ingesta de grasas como un mecanismo de respuesta a los estímulos externos, la doctora Kaufer indicó que esta práctica puede desencadenar padecimientos psicosociales como depresión,  ansiedad, baja autoestima, problemas endocrinológos, diabetes, hipertensión, alteraciones renales y gastrointestinales, entre otras.

Kaufer Horwitz concluyó en que no existen las dietas milagro y que es importante atender la obesidad con profesionales de la salud especializados en tratamientos individualizados, así como brindar orientación para crear hábitos saludables de alimentación, tener algún tipo de actividad física, implementar periodos de descanso y mantener un peso equilibrado para mejorar la calidad de vida.

Fuente: Dirección General de Comunicación Social

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